Egipto niega haber otorgado a Etiopía un acceso al mar Rojo en medio de la crisis de la represa del Renacimiento

En un nuevo desarrollo que destaca la sensibilidad de los equilibrios en la región del Cuerno de África, Egipto ha negado categóricamente los rumores sobre su disposición a otorgar a Etiopía un acceso marítimo al mar Rojo a cambio de flexibilidad en el tema de la represa del Renacimiento etíope.
* Negación egipcia contundente
Una fuente egipcia confirmó ayer, martes, que lo que se ha divulgado sobre este asunto "es completamente falso" y no se basa en ningún fundamento.
Además, enfatizó que la posición de El Cairo sobre el tema de la seguridad hídrica y la represa etíope es firme y no ha cambiado, y se basa en:
• La adhesión a las normas del derecho internacional
• El rechazo a las acciones unilaterales
• No perjudicar la cuota de agua de Egipto
• Mantener los derechos plenos de los países ribereños
La fuente aclaró que la seguridad y la gobernanza del mar Rojo se limitan exclusivamente a los países que lo bordean, considerándolo un pasaje estratégico que está directamente relacionado con la seguridad nacional de estos países, y no se permite involucrar a partes no ribereñas en ningún arreglo que lo concierna.
El Cairo también renovó su rechazo a cualquier intento de afectar la soberanía de los países ribereños del mar Rojo o interferir en la gestión de este vital pasaje marítimo, afirmando que cualquier práctica unilateral o intervención externa se manejará de acuerdo con las normas del derecho internacional.
* Contexto: Ambiciones etíopes antiguas
Etiopía ha estado buscando durante años obtener un acceso marítimo, especialmente porque solía tener una larga costa y dos puertos, Asab y Massawa, cuando Eritrea era parte de ella.
Sin embargo, tras la independencia de Eritrea en 1993, Etiopía se convirtió en un país sin salida al mar.
Actualmente, Adís Abeba depende casi por completo del puerto de Yibuti para asegurar más del 95% de su comercio exterior, lo que le cuesta alrededor de 1.5 mil millones de dólares anuales en tarifas.
* El acuerdo de Somalilandia enciende la tensión
En enero 2024, Etiopía sorprendió a la región al firmar un memorando de entendimiento con la región de Somalilandia, mediante el cual obtiene el derecho a arrendar 20 kilómetros de costa durante 50 años para establecer una base militar y un puerto comercial en el puerto de Berbera.
A cambio, Etiopía se comprometió a reconocer a Somalilandia como un estado independiente, siendo el primer país en dar este paso oficialmente.
Este movimiento provocó una tormenta de rechazo en la región del Cuerno de África; Mogadiscio consideró el acuerdo como "una agresión" y una violación de su soberanía, mientras que El Cairo y Asmara observan con gran preocupación las ambiciones marítimas etíopes, considerándolas una amenaza para el equilibrio de seguridad en el mar Rojo y el estrecho de Bab el Mandeb.
* El mar Rojo... una línea roja
El mensaje egipcio fue claro: el mar Rojo es un asunto soberano de los países que lo bordean, y cualquier arreglo que lo concierna debe mantenerse dentro de este marco exclusivo.
En medio de las complejidades del tema de la represa del Renacimiento y la interconexión de los intereses regionales, parece que El Cairo se aferra a sus principios, rechazando cualquier intercambio que afecte su seguridad hídrica o su posición estratégica.