El Fondo Monetario Internacional advierte: La guerra en Oriente Medio podría aumentar la inflación y los precios de la energía a nivel mundial

La directora general del Fondo Monetario Internacional, Kristalina Georgieva, advirtió que la economía mundial enfrenta una nueva y dura prueba ante el aumento del conflicto en Oriente Medio, afirmando que la continuación de la guerra podría reflejarse directamente en los precios de la energía, la inflación y el sentimiento de los mercados globales.
Georgieva indicó que el mundo podría estar entrando en un período prolongado de volatilidad económica, señalando que la incertidumbre se ha convertido en una característica de la etapa actual, lo que planteará nuevos desafíos y requisitos para los responsables de políticas económicas en diversos países del mundo.
Estas advertencias llegan en un momento de creciente tensión regional tras los ataques realizados por Estados Unidos e Israel contra Irán, seguidos de una respuesta militar de Teherán, lo que ha llevado a un agravamiento de la crisis en la región.
El aumento de la actividad militar ha paralizado la navegación en el estrecho de Ormuz, uno de los corredores estratégicos más importantes para el transporte de petróleo y gas en el mundo, lo que ha causado la interrupción de los flujos de energía vitales provenientes de Oriente Medio.
Según datos de la empresa "Kpler", el tráfico de petroleros a través del estrecho ha disminuido en un 90%, lo que es un indicador alarmante de la perturbación en el suministro de energía global.
Ante estos desarrollos, los precios del petróleo han aumentado durante las operaciones de hoy jueves en Asia, con el aumento de las preocupaciones sobre la posible continuación del cierre del estrecho, lo que podría agravar las presiones inflacionarias a nivel mundial y desestabilizar los mercados financieros.
Estos desarrollos, según las declaraciones de Georgieva, confirman que la economía mundial ha entrado en una nueva fase caracterizada por la volatilidad y la incertidumbre, en un momento en que los mercados observan de cerca el curso del conflicto y su impacto en el suministro de energía y la economía global.