Francia corta la comunicación con el embajador estadounidense tras la crisis por el asesinato de un activista de derecha

En un agudo escalamiento diplomático, el Ministerio de Relaciones Exteriores francés decidió cortar toda forma de comunicación entre el embajador estadounidense en París Charles Kushner y los miembros del gobierno francés, a raíz de sus declaraciones controvertidas sobre el asesinato del activista de derecha francés Quentin Diranck, que provocaron la ira de París y avivaron las tensiones con Estados Unidos e Italia al mismo tiempo.
Un fuente diplomática confirmó ayer lunes que el embajador no se presentó en la sede del Ministerio de Relaciones Exteriores francés a pesar de haber sido convocado, y se esperaba que asistiera a las siete de la tarde (18:00).
El ministerio consideró esta actitud como "una falta de comprensión clara de los elementos más básicos de la misión de cualquier embajador", lo que llevó al ministro de Relaciones Exteriores francés Jean-Noël Barrot a cortar la comunicación entre el embajador y los miembros del gobierno, de modo que ya no podría comunicarse con ninguno de ellos.
La decisión llegó después de que las declaraciones del embajador sobre el asesinato del activista de derecha Quentin Diranck, quien fue golpeado hasta la muerte por activistas sospechosos de ser de extrema izquierda en Lyon, provocaran una ola de indignación en Francia, según informó la agencia "Reuters".
La fiscalía confirmó que seis personas participaron en el ataque, y se presentaron cargos de asesinato contra dos de ellas, quienes fueron puestas en prisión preventiva.
No solo la crisis afectó a Francia y Estados Unidos, sino que también se tensó la relación entre París y Roma, después de que la primera ministra italiana Giorgia Meloni describiera el asesinato de Diranck como "una herida para toda Europa" debido a lo que ella calificó como "un clima de odio ideológico que invade varios países".
El presidente francés Emmanuel Macron respondió diciendo:
"Los nacionalistas deben dejar de comentar sobre los asuntos de otros países. Que cada uno se quede en su casa y todo estará bien".
La embajada estadounidense en Francia también generó controversia a través de su cuenta oficial en la plataforma "X", donde indicó que "los informes confirmados por el ministro del Interior francés sobre el asesinato de Quentin Diranck a manos de extremistas de extrema izquierda deberían preocuparnos a todos", agregando que "el extremismo violento de izquierda está en aumento, y su papel en el asesinato de Diranck muestra cuán peligroso es para la seguridad pública, y continuaremos monitoreando la situación y esperamos que los perpetradores de esta violencia sean llevados ante la justicia".
Estos desarrollos reflejan una tensión diplomática sin precedentes entre París y Washington, en medio de un seguimiento atento de la opinión pública europea, mientras continúan las investigaciones sobre el asesinato del activista francés, que ha conmocionado a la opinión pública y ha encendido un amplio debate a nivel internacional.