Pekín en la línea de crisis.. China insta a Afganistán y Pakistán a un alto el fuego inmediato

Durante su conferencia de prensa habitual, la portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de China, Mao Ning, enfatizó que Pekín llama a ambas partes a “mantener la calma y ejercer moderación, y llegar a un acuerdo para un alto el fuego lo antes posible, evitando más derramamiento de sangre”.
Movimiento diplomático a través de embajadas
La funcionaria china explicó que el Ministerio de Relaciones Exteriores, en coordinación con las embajadas de Pekín en Pakistán y Afganistán, está trabajando directamente con las partes involucradas en ambos países para apoyar los esfuerzos de calma y prevenir que la situación se deslice hacia un enfrentamiento más amplio.
La postura china refleja el interés de Pekín en la estabilidad de la región, dada la intersección de intereses de seguridad y económicos, especialmente en lo que respecta a proyectos de infraestructura y energía transfronteriza.
Islamabad intensifica.. "Guerra abierta" contra los talibanes
La postura china llegó horas después de que el Ministro de Defensa paquistaní, Khawaja Asif, anunciara que su país entraba en una “guerra abierta” contra el movimiento talibán en Afganistán, afirmando que la paciencia de Islamabad se había agotado ante lo que describió como un aumento de las amenazas de seguridad.
Asif acusó al movimiento de convertir a Afganistán en una “colonia india”, en una declaración que refleja el nivel de tensión política y de seguridad entre ambas partes.
Escena regional al borde de la explosión
El reciente aumento de tensiones coloca a la región ante una ecuación delicada, donde se cruzan los cálculos de seguridad con profundas sensibilidades políticas. Mientras el lenguaje de confrontación se intensifica en Islamabad, Pekín intenta desempeñar un papel de mediador que impulse la contención de la crisis, temiendo que la violencia se expanda y afecte negativamente la estabilidad de toda el sur de Asia.
En medio de los continuos enfrentamientos y declaraciones beligerantes, la apuesta sigue siendo el éxito de los esfuerzos diplomáticos para frenar la escalada antes de que se convierta en un conflicto abierto a largo plazo.