Estados Unidos enfrenta la peor tormenta invernal: miles de vuelos cancelados y cortes de electricidad

Estados Unidos vive una emergencia total, con una tormenta invernal sin precedentes que avanza por el país de oeste a este, causando un parálisis parcial en el transporte y amplios cortes de electricidad.
Hasta la mañana de hoy domingo, se habían cancelado más de 13,000 vuelos en varios estados estadounidenses, según el sitio "FlightAware" para el seguimiento de vuelos, mientras que alrededor de 230,000 personas se vieron afectadas por cortes de electricidad en los estados del oeste hasta Texas, con pronósticos de un empeoramiento de la situación en los próximos días.
El Servicio Nacional de Meteorología emitió severas advertencias, advirtiendo sobre intensas nevadas, lluvias heladas y hielo catastrófico, que se extienden desde Nuevo México hasta Carolina del Norte, con un lento derretimiento de la nieve que obstaculizará los esfuerzos de recuperación.
Los expertos en clima advirtieron que las nevadas y las lluvias heladas acompañadas de un frío extremo cubrirán dos tercios de las áreas orientales del país hoy y durante la semana.
Al mismo tiempo, el presidente Donald Trump declaró que la tormenta es "histórica" y aprobó la emisión de advertencias de emergencia federal en 12 estados, mientras que 17 estados declararon el estado de emergencia para enfrentar las severas condiciones climáticas, instando a los ciudadanos a mantenerse seguros y abrigados en sus hogares.
Las estadísticas según el sitio de seguimiento de electricidad mostraron que la mayoría de los cortes ocurrieron en Luisiana, Misisipi, Texas y Tennessee, mientras que el transporte se vio gravemente afectado, con más de 4,000 vuelos cancelados el sábado pasado, además de 9,400 vuelos programados para el domingo, acercándose a los niveles de impacto que el país experimentó durante la pandemia de COVID-19 en el transporte aéreo.
Los gobernadores locales en más de 12 estados emitieron severas advertencias, afirmando la peligrosidad de la tormenta en las carreteras y la infraestructura, mientras millones permanecen bajo el peso del clima severo y la nieve acumulada.
Estados Unidos hoy enfrenta un nuevo desafío de la naturaleza, con un invierno severo que podría dejar un impacto duradero en la vida diaria, la energía y la infraestructura.