Un perro robot cambia el futuro de la agricultura y atrae la atención del mundo

Los robots cuadrúpedos han entrado en el mundo de la agricultura para convertirse en más que una simple idea de ciencia ficción, ya que han comenzado a recorrer los huertos para inspeccionar las hojas y contar los frutos en lugar de los ingenieros agrícolas humanos.
En las viñas de Chile, un innovador perro robot de la empresa Frutas AI está demostrando ser una verdadera revolución en las granjas, ya que reduce errores y desperdicios en un 95% y ofrece una precisión de monitoreo de cultivos de hasta 90%.
El robot está equipado con tecnologías avanzadas de inteligencia artificial y movimientos inspirados en animales, lo que le permite moverse entre las filas de cultivos de manera completamente autónoma, monitoreando plantas que alcanzan aproximadamente un metro y medio de altura, incluyendo arándanos y frutas de bajo crecimiento, sin necesidad de supervisión humana.
Durante sus recorridos, recopila datos tridimensionales sobre cada planta, identifica las filas que necesitan intervención humana, aprende patrones de crecimiento y luego regresa solo a su base de carga.
Los agricultores pueden permitirle trabajar de forma independiente dentro de áreas específicas o dirigirlo a través de una aplicación en el teléfono mientras siguen su progreso en la pantalla, lo que es muy similar a rastrear entregas inteligentes.
Kedar Air, CEO de Frutas AI, describió al robot como “una especie de cabra montés con cerebro”, calculando la estabilidad de cada paso en una fracción de segundo, lo que le otorga la capacidad de navegar a través de terrenos fangosos e irregulares donde las máquinas con ruedas tienen dificultades.
Las cámaras del robot y los modelos de inteligencia artificial generan datos tridimensionales para cada planta, lo que permite procesar la información de cientos de árboles o arbustos en minutos en lugar de las horas que los humanos necesitan para el conteo manual.
En una temporada de crecimiento típica, un experto humano puede cubrir solo el 1% de una granja grande, mientras que el robot cubre cada fila y crea una imagen completa y precisa.
Estos datos exhaustivos se traducen en una reducción de costos de nutrientes, disminución del desperdicio y mejora en la gestión de la información, lo que reduce riesgos y hace que los cultivos sean más predecibles.
En las pruebas iniciales en viñas de uvas de mesa en Chile en septiembre de 2025, el robot ayudó a mejorar la uniformidad del tamaño de los frutos y a reducir errores en un 95%, proporcionando datos precisos sobre color y tamaño en un 90%.
Un informe del periódico EcoNews indica que el mercado global de robots agrícolas podría superar los 100 mil millones de dólares en ocho años, impulsado por la disminución del número de agricultores, el aumento de los costos laborales, el apoyo gubernamental a la automatización y el rápido avance de la inteligencia artificial.
Con esta innovación, el mundo de la agricultura pasa de la supervisión manual limitada a un monitoreo preciso y exhaustivo, demostrando que el futuro agrícola podría estar en manos de estos inteligentes perros robóticos.