Impacto geopolítico golpea las bolsas… el petróleo se dispara y los mercados regresan a la pesadilla de la inflación

Los movimientos bruscos siguieron a los ataques estadounidenses-israelíes contra Irán, seguidos de una amenaza de cerrar el estrecho de Ormuz, una de las arterias energéticas más importantes del mundo, lo que volvió a colocar los riesgos geopolíticos en la cima de la valoración de los mercados.
Europa y Asia bajo presión
En Europa, el índice Stoxx 600 cayó por segundo día consecutivo, con los sectores bancario y de servicios públicos sufriendo las mayores pérdidas, mientras que el sector energético fue la única excepción beneficiada por el aumento de los precios del petróleo.
En Japón, el índice Topix se desplomó más del 3%, registrando la mayor caída diaria en meses, mientras que el índice Nikkei cayó a un ritmo similar. Las pérdidas se extendieron a Corea del Sur, donde las acciones cayeron alrededor del 4.8% tras reanudar el comercio después de un feriado oficial.
Los analistas creen que la continua subida del petróleo, junto con la fortaleza del dólar y la debilidad del yen, refuerza las expectativas de un aumento de la inflación y complica las decisiones de los bancos centrales en Asia y Europa.
Wall Street se tambalea
En Estados Unidos, los futuros del índice S&P 500 cayeron alrededor del 1.8%, mientras que los futuros del Nasdaq 100 bajaron más del 2%, y los futuros del Dow Jones perdieron cerca del 1.7%.
Los índices estadounidenses habían terminado la sesión anterior con una fuerte volatilidad, después de recuperar parte de sus pérdidas en los últimos minutos, lo que indica una clara confusión entre los operadores sobre la dirección del mercado.
El petróleo se dispara con temores de suministro
Por otro lado, los precios del crudo continuaron su fuerte aumento por tercer día consecutivo. El crudo Brent subió alrededor del 5% a 82 dólares por barril, mientras que el crudo West Texas Intermediate superó los 75 dólares.
Este aumento refleja temores de interrupciones en el suministro del Medio Oriente, especialmente dado que alrededor de una quinta parte del comercio mundial de petróleo pasa por el estrecho de Ormuz, lo que convierte cualquier amenaza a la navegación allí en un factor crucial en la valoración de la energía.
Inflación y recesión… la difícil ecuación
El panorama actual recuerda a los choques energéticos anteriores, cuando el aumento de los precios del petróleo llevó a olas de inflación aguda y a un desaceleración económica global. Con la posibilidad de que la guerra continúe por más tiempo, las principales economías se encuentran ante una ecuación delicada: contener la inflación sin sofocar el crecimiento.
Mientras las acciones de las empresas de energía y defensa se benefician de la escalada, el resto de los sectores parece estar bajo una presión creciente, mientras los inversores esperan si el conflicto se convertirá en un enfrentamiento regional prolongado que redibuje el mapa de la economía global.