Washington intensifica su posición: rechazo rotundo a cualquier gobernanza mundial de la inteligencia artificial

La declaración fue hecha por el asesor de tecnología de la Casa Blanca, Michael Kratsios, durante su participación en la conferencia de inteligencia artificial celebrada en Nueva Delhi, donde enfatizó que su país "rechaza rotundamente la gobernanza mundial de la inteligencia artificial".
Rechazo a la centralización y la burocracia
Kratsios afirmó que el futuro de la inteligencia artificial no puede ser prometedor si se somete "a la burocracia y al control central", considerando que el exceso de regulación podría obstaculizar la innovación y socavar la capacidad del sector para provocar transformaciones económicas significativas.
Agregó que el debate internacional sobre la inteligencia artificial ha experimentado un cambio notable, señalando el cambio de nombre de la cumbre de "Seguridad de la Inteligencia Artificial" (AI Safety) a "Impacto de la Inteligencia Artificial" (AI Impact), lo cual describió como "un desarrollo positivo".
La ONU interviene en la regulación
Por otro lado, el Secretario General de la ONU, António Guterres, había anunciado la formación de un comité asesor compuesto por 40 expertos internacionales, con el objetivo de promover lo que describió como "hacer que el control humano sea una realidad técnica" en el campo de la inteligencia artificial.
El nuevo comité tiene como objetivo trabajar de manera similar al panel intergubernamental sobre cambio climático, en un intento de establecer un marco internacional que aborde los riesgos potenciales de las tecnologías avanzadas, en medio de advertencias crecientes sobre dejarlas sin controles.
Conflicto entre "miedo" y "esperanza"
Kratsios consideró que muchos foros internacionales, incluido el diálogo global de la ONU sobre la gobernanza de la inteligencia artificial, aún adoptan "un ambiente de miedo", instando a reemplazarlo con un discurso basado en el optimismo y las oportunidades.
Reiteró que la inteligencia artificial tiene el potencial de elevar los niveles de vida a nivel mundial y lograr una prosperidad sin precedentes, criticando lo que describió como "la obsesión ideológica" que vincula la tecnología con cuestiones como el clima y la justicia social, considerando que esto se utiliza para justificar una mayor centralización regulatoria.
Transformaciones en el discurso estadounidense
Cabe recordar que la versión anterior de la conferencia, que tuvo lugar en París el año pasado, incluyó advertencias estadounidenses sobre "el exceso de regulación", donde el entonces vicepresidente estadounidense consideró que las restricciones excesivas podrían acabar con un sector que se espera que reforme la economía global.
Esta postura estadounidense llega en un momento en que aumentan las llamadas internacionales para establecer marcos comunes para regular la inteligencia artificial, lo que presagia más controversia entre las grandes potencias sobre el futuro de esta tecnología y su impacto en la economía, la política y las sociedades.