Un funcionario estadounidense dijo a la cadena "Al Jazeera" que Washington cree que todavía hay una oportunidad para el camino diplomático en el manejo del programa nuclear de Irán, a pesar de la escalada en la región.
El funcionario explicó que el portaaviones USS Gerald R. Ford llegará a la región de Medio Oriente antes del fin de semana, como parte del refuerzo de la presencia militar estadounidense.
Agregó que los planes militares presentados al presidente estadounidense Donald Trump varían entre llevar a cabo un ataque limitado y derrocar al régimen en Irán, señalando que estos planes consideran las posibles repercusiones, incluido el escenario de la caída del régimen.
El funcionario indicó que las estimaciones estadounidenses sugieren que Irán podría entrar en guerra en múltiples frentes si sufre un ataque militar, subrayando que cualquier plan militar tiene en cuenta la protección de las fuerzas y los intereses estadounidenses, así como la protección de aliados y socios en la región.
Confirmó que el objetivo de cualquier operación militar potencial es asegurar que Irán no posea armas nucleares, enfatizando que no hay desacuerdo entre el jefe del Estado Mayor y el liderazgo político, ya que el papel de la institución militar se limita a presentar opciones y evaluaciones sin expresar una postura política.
En cuanto a la posibilidad de que Hezbollah entre en la confrontación, el funcionario señaló que eso dependerá del tamaño y la naturaleza del posible ataque militar contra Irán.