Declaraciones incendiarias del ejército iraní coincidiendo con las negociaciones de Viena

En un notable aumento de tensiones que coincide con un intenso movimiento diplomático, el ejército iraní emitió una advertencia contundente, afirmando que cualquier ataque recibirá una “respuesta decisiva y golpes contundentes”, mientras funcionarios iraníes hablaban de un progreso tangible en las negociaciones con Washington.
El portavoz de las fuerzas armadas iraníes, el general Abu al-Fazl Shakarji, anunció que su país está en plena disposición, enfatizando que cualquier movimiento militar contra Irán será respondido con fuerza.
Consideró que la presencia militar estadounidense en la región no es más que “una guerra psicológica y extorsión”, según lo informado por la agencia de noticias de la televisión iraní.
Shakarji afirmó que las fuerzas iraníes confían en sus capacidades defensivas y ofensivas, y están monitoreando con precisión y total preparación todos los movimientos de los ejércitos estadounidense e israelí en la región, advirtiendo que cualquier paso “provocador” por parte de Estados Unidos será respondido de manera decisiva.
Estas declaraciones se produjeron en un momento en que el ministro de Relaciones Exteriores iraní, Abbas Araghchi, reveló que la última ronda de conversaciones con Estados Unidos fue “la mejor” hasta ahora, señalando un progreso notable.
Anunció que las conversaciones técnicas comenzarán el próximo lunes en Viena para discutir los detalles de un posible acuerdo, considerando que llegar a un acuerdo es inminente.
Estos desarrollos ocurren en medio de la prolongada disputa de décadas sobre el programa nuclear iraní, y en un contexto de creciente temores de un enfrentamiento militar en el Medio Oriente, especialmente después de la amenaza del presidente estadounidense Donald Trump de tomar medidas militares si no se llega a un acuerdo, además del refuerzo de las capacidades militares estadounidenses en la región.
Entre el lenguaje de amenaza militar y los mensajes de distensión diplomática, la región se encuentra ante un panorama tenso donde las posibilidades de escalada se entrelazan con las oportunidades de llegar a un acuerdo que podría redefinir las características de la próxima etapa.