Un tribunal tunecino, el jueves, emitió una decisión rechazando la solicitud de suspender las actividades de las unidades de producción en el complejo químico de Gabés, considerando que las alegaciones de contaminación ambiental no estaban respaldadas por pruebas suficientes.
A pesar de esta decisión, continúan las quejas de los residentes locales sobre las emisiones y sus efectos en la salud del medio ambiente y la comunidad, lo que genera preocupaciones sobre la persistencia de la contaminación del aire y del agua en la región.
El gobierno tunecino sigue trabajando, en colaboración con socios internacionales, para rehabilitar las instalaciones industriales y mejorar los estándares de seguridad ambiental, con planes futuros para aumentar la producción de fertilizantes en los próximos años, lo que plantea un desafío para las autoridades entre desarrollar la economía y garantizar la protección de la salud de la población y del medio ambiente.