Las ideas militares de Trump para Irán se revelan por primera vez

Fuentes estadounidenses informadas han revelado que el presidente estadounidense Donald Trump mostró un interés serio en discusiones privadas sobre la posibilidad de desplegar tropas estadounidenses en el terreno dentro de Irán, según lo informado por funcionarios actuales y anteriores y una persona informada a la cadena NBC News.
Las fuentes confirmaron que Trump discutió esta posibilidad con sus asesores y algunos funcionarios republicanos fuera de la Casa Blanca, en el marco de sus visiones para la etapa posterior a cualquier posible conflicto con Irán.
Esta visión incluye asegurar el stock de uranio iraní y establecer una cooperación con un nuevo régimen iraní en el ámbito de la producción de petróleo, similar a la relación que Washington tiene con Venezuela.
Las fuentes confirmaron que la discusión no se centró en una invasión terrestre amplia, sino que se limitó al despliegue de una pequeña fuerza estadounidense para objetivos estratégicos específicos, señalando que Trump aún no ha tomado ninguna decisión oficial sobre el envío de tropas terrestres.
Por su parte, la portavoz de la Casa Blanca, Caroline Levitt, negó la precisión de estos informes, describiéndolos como “suposiciones de fuentes desconocidas que no pertenecen al equipo de seguridad nacional ni están al tanto de las discusiones”, añadiendo que Trump siempre se asegura de mantener todas las opciones abiertas.
A pesar de las declaraciones públicas de Trump, que hasta ahora se han limitado a operaciones aéreas, las discusiones privadas sugieren que podría estar más dispuesto a considerar la opción de desplegar tropas terrestres, mientras que los observadores advierten que cualquier paso de este tipo podría ampliar el alcance de la guerra y aumentar los riesgos para las fuerzas estadounidenses.
Las fuentes también aclararon que Trump presentó a sus asesores un modelo de lo que considera el resultado ideal en Irán, similar al desarrollo de la relación entre Estados Unidos y Venezuela después de la captura del presidente venezolano Nicolás Maduro en enero pasado, y el apoyo de Washington a la asunción de Delcy Rodríguez a la presidencia con la condición de implementar políticas favorables a los intereses de Estados Unidos, incluyendo el aprovechamiento de la producción de petróleo.
Expertos en política exterior enfatizaron que el despliegue de tropas estadounidenses dentro de Irán podría ocurrir en escenarios específicos, como atacar objetivos que no pueden ser destruidos mediante bombardeos aéreos.
Joel Raeburn, ex funcionario de la administración Trump e investigador en el Instituto Hudson, dijo que estas operaciones podrían incluir un ataque rápido o una operación de asalto de fuerzas especiales, seguidas de una rápida retirada, señalando que estas operaciones son muy diferentes del concepto tradicional de despliegue terrestre.
Por su parte, Behnam Ben Taleblu, director del programa Irán en la Fundación para la Defensa de las Democracias, indicó que el colapso del régimen iraní podría requerir el uso de tropas estadounidenses para monitorear el stock de uranio o gestionar la nueva relación entre Washington y Teherán, advirtiendo que Irán no debe convertirse en “un mercado nuclear de un estado fallido”.
Al mismo tiempo, Estados Unidos planea enviar un sistema de defensa contra drones al Medio Oriente, en un paso que refleja la continuación de las tensiones militares en la región.