El presidente estadounidense Donald Trump, el martes, afirmó que las operaciones militares contra Irán incluyeron la destrucción de la marina iraní y los sistemas de vigilancia y defensa aérea, asegurando que los ataques a las instalaciones del régimen iraní son de gran envergadura y que Teherán no tiene actualmente ninguna protección aérea.
Trump señaló que los ataques se dirigieron a los líderes del régimen y a los lugares de lanzamiento de misiles, considerando que la operación logró un gran éxito militar, y que los próximos ataques podrían incluir otros sitios. Agregó que Israel participó en la operación, pero negó que lo hubiera obligado a hacerlo, indicando que él fue quien impulsó a Israel a involucrarse en la batalla.
En declaraciones sobre la cooperación internacional, Trump aclaró que algunos países europeos brindaron apoyo, elogiando a Alemania, pero expresó su descontento con Gran Bretaña y España por no participar en los esfuerzos para enfrentar a Irán. También reveló que el canciller alemán los apoyó en relación a Irán, y que está considerando la posibilidad de liderar Irán desde adentro tras la destrucción de la mayoría de los líderes alternativos.
Trump también confirmó que Irán se estaba preparando para atacar a Israel y a otros países, apuntando a áreas civiles y países neutrales, y que el régimen iraní es responsable de miles de explosiones de artefactos explosivos en la región. Añadió que los precios del petróleo volverán a caer al final de la guerra, y que los ataques estadounidenses e israelíes eran necesarios para evitar que Teherán desarrollara programas nucleares y de misiles que pudieran amenazar la región.
Trump indicó que el ataque se llevó a cabo después de evaluaciones precisas de la situación, y que tiene un enorme arsenal de municiones y armas, sin necesidad de planes de evacuación de embajadas debido a la rapidez de los acontecimientos.