El portaaviones "Charles de Gaulle" en el Mediterráneo y Francia advierte de una catástrofe en Líbano

En un paso de escalada sin precedentes, el presidente francés Emmanuel Macron advirtió sobre las graves consecuencias que podrían resultar de la continuación de las tensiones en el Medio Oriente, y dirigió duras críticas a Irán, responsabilizándolo de "la primera responsabilidad" por la escalada actual en la región.
Macron señaló el apoyo de Irán a los grupos armados en Líbano, Yemen e Irak, además de lo que describió como su "peligroso programa nuclear" y sus órdenes de "disparar a los manifestantes".
A pesar de estas acusaciones a Irán, Macron afirmó en un discurso al pueblo francés que Estados Unidos e Israel habían sobrepasado "el derecho internacional" en las operaciones militares que llevaron a cabo contra Irán, lo que consideró inaceptable.
En otro contexto, Macron anunció el envío del portaaviones francés "Charles de Gaulle" al Mediterráneo, acompañado de sus aviones y fragatas, en un paso destinado a reforzar la presencia militar de Francia en la región, en medio de la creciente escalada militar y de seguridad.
Explicó que Francia mostrará su solidaridad con sus socios en la región, especialmente en Catar, Kuwait y los Emiratos, mediante el despliegue de aviones "Rafale" y sistemas de defensa aérea avanzados.
En lo que respecta a Israel, el presidente francés advirtió sobre las repercusiones de cualquier operación terrestre que pudiera llevar a cabo en Líbano, considerando que eso sería un "error estratégico" que podría llevar a un mayor deterioro.
Subrayó que Francia seguirá al lado de las autoridades libanesas en sus esfuerzos por mantener la seguridad y estabilidad del país.
En otra escalada, un alto funcionario del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán reveló la intención de Irán de atacar "todos los centros económicos de la región" si sus centros principales son blanco de ataques.
Esta amenaza se produjo tras las declaraciones del primer ministro israelí Benjamin Netanyahu, quien se comprometió a llevar a cabo ataques contra Irán, con la advertencia de que el حزب de Dios en Líbano respondería con dureza.
Estos movimientos y advertencias indican que la situación en el Medio Oriente se acerca a un punto de no retorno, donde las cuentas regionales e internacionales se entrelazan con el riesgo de una escalada militar total.