El ejército estadounidense transporta un reactor nuclear por aire entre dos estados en un paso histórico

En una operación excepcional, el Departamento de Defensa de Estados Unidos trasladó ayer domingo un reactor nuclear de nueva generación a bordo de un avión C_17 desde la base "March" de la Reserva Aérea en California a la base "Hill" de la Fuerza Aérea en Utah, como parte de los esfuerzos de la administración para fortalecer la infraestructura nuclear y mejorar la seguridad nacional de Estados Unidos.
El departamento explicó que el reactor será trasladado posteriormente al laboratorio "San Rafael" de energía en la ciudad de Orangeville para realizar pruebas exhaustivas y evaluar sus capacidades, en un paso fundamental para medir la preparación de los sistemas nucleares avanzados para apoyar las instalaciones militares y las operaciones de defensa en áreas remotas.
El Departamento de Defensa publicó imágenes en la plataforma "X" que muestran el proceso de carga del reactor en el avión, acompañadas de la declaración: "Estamos avanzando en la implementación de la orden ejecutiva del presidente Donald Trump sobre energía nuclear... en momentos, estaremos transportando un reactor nuclear de nueva generación por aire".
El departamento afirmó que la entrega e instalación exitosa del reactor abrirá nuevas perspectivas para la flexibilidad en el ámbito energético y la independencia estratégica de la defensa nacional, señalando que se está siguiendo un enfoque "ágil e innovador que depende primero del sector comercial" para enfrentar los desafíos de la infraestructura crítica.
En un comunicado de prensa, el departamento dijo:
"Al aprovechar el poder de la tecnología nuclear avanzada, no solo fortalecemos nuestra seguridad nacional, sino que también apoyamos un futuro de dominio estadounidense en el campo de la energía. Este evento es un testimonio de la genialidad del espíritu estadounidense y un avance vital en asegurar la libertad y el poder de nuestra nación para las generaciones futuras".
Este transporte se realiza en cumplimiento de órdenes ejecutivas firmadas por el presidente Trump en mayo pasado para expandir el desarrollo de energía nuclear local, que busca reformar la investigación y el desarrollo en el Departamento de Energía, acelerar la prueba de reactores en laboratorios nacionales y establecer un programa piloto para nuevas operaciones de construcción.
El secretario del Interior, Doug Burgum, afirmó que Estados Unidos ha sido un líder mundial en el ámbito nuclear después de la Segunda Guerra Mundial, pero que "se ha estancado bajo regulaciones excesivas", mientras que el secretario de Defensa, Pete Hegseth, enfatizó que América "mantendrá las luces encendidas y los sistemas de inteligencia artificial funcionando mientras otros se detienen, gracias a nuestras capacidades nucleares".
La Casa Blanca, en la orden ejecutiva, señaló que la energía nuclear "es esencial para operar tecnologías de próxima generación que aseguran el dominio industrial, digital y económico, logran la independencia energética y protegen la seguridad nacional", afirmando que este esfuerzo es parte de una estrategia más amplia para fortalecer la producción de energía local y la fiabilidad de la red a través de múltiples sectores.