El Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Iraní ataca petroleros en el estrecho de Ormuz

En un aumento que es el más peligroso desde que estalló el último enfrentamiento en la región, el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Iraní anunció el ataque a tres petroleros estadounidenses y británicos en aguas del Golfo cerca del estrecho de Ormuz, en un movimiento que amenaza con encender una gran crisis en los mercados energéticos globales y profundizar las tensiones militares en aumento.
Según lo transmitido por la televisión oficial iraní, uno de los petroleros se hundió mientras intentaba cruzar el estrecho, mientras que informes indican que otros dos petroleros han resultado dañados hasta ahora, sin confirmaciones independientes sobre la magnitud de las pérdidas o la identidad de los barcos atacados.
La acción iraní se produce tras la guerra estadounidense-israelí contra Irán, en medio de un clima regional tenso y un aumento sin precedentes en las operaciones militares.
El estrecho de Ormuz es una arteria vital para el comercio mundial, ya que a través de él transita una gran parte de las exportaciones de petróleo y gas, lo que hace que cualquier perturbación en él afecte directamente a los suministros y precios en los mercados internacionales.
Según la agencia Reuters, alrededor de 150 petroleros están esperando en aguas abiertas del Golfo, evitando pasar por el estrecho vital debido a los crecientes riesgos de seguridad.
Además, datos de navegación muestran un notable embotellamiento de barcos fuera del canal marítimo, mientras que algunos petroleros han cambiado su ruta o han regresado durante el cruce.
Este desarrollo refleja un amplio estado de preocupación dentro del sector de transporte marítimo y las compañías de seguros, en un momento en que algunas empresas han comenzado a cancelar las pólizas de seguro para los barcos que cruzan el Golfo y el estrecho de Ormuz, anticipándose a más ataques o escaladas militares.
Con la incertidumbre sobre la naturaleza de las posibles respuestas de las partes involucradas, las miradas se dirigen a las implicaciones de estos desarrollos sobre la seguridad de la navegación internacional y la estabilidad de los mercados energéticos, en una región que se encuentra al borde de un enfrentamiento abierto que podría trascender sus límites geográficos.