Tensión entre la Casa Blanca y la Corte Suprema: Trump minimiza la importancia de la asistencia de los jueces

En una postura que genera un amplio debate, el presidente estadounidense Donald Trump expresó su desinterés por la asistencia de la mayoría de los jueces de la Corte Suprema de los Estados Unidos al discurso sobre el "Estado de la Unión" programado para la próxima semana, solo un día después de que se emitiera un fallo judicial destacado que anuló la mayor parte de sus definiciones arancelarias sobre los socios comerciales de Estados Unidos.
Y en respuesta a una pregunta de un periodista sobre si los jueces que votaron en contra de su política arancelaria seguirían siendo invitados, Trump dijo claramente:
“Están invitados, apenas, apenas. Los tres están felices de ser invitados”, agregó: “Sinceramente, no me importa en absoluto si vienen".
Las declaraciones de Trump llegaron tras la decisión de la Corte Suprema emitida ayer viernes por mayoría de 6 a 3, que dictó que la Ley de Poderes Económicos en Emergencias Internacionales no otorga al presidente la autoridad para imponer aranceles amplios sin un mandato explícito del Congreso.
La mayoría incluyó al presidente de la corte John Roberts, a la jueza Amy Coney Barrett y al juez Neil Gorsuch, quienes fueron nombrados por Trump, además de tres jueces liberales.
Por otro lado, Trump elogió a los jueces que se opusieron al fallo, que son Clarence Thomas, Samuel Alito y Brett Kavanaugh, describiéndolos como “demostraron fuerza, sabiduría y amor por la patria”, asegurando que esos tres están “felices” de ser invitados.
El discurso sobre el Estado de la Unión es una ocasión constitucional anual que generalmente asisten miembros del Congreso, jueces de la Corte Suprema y altos funcionarios del estado, sin embargo, las declaraciones de Trump reflejan el aumento de la tensión entre la Casa Blanca y la Corte Suprema, tras un fallo que se consideró un gran revés para su agenda económica y sus poderes ejecutivos en el tema comercial.