La empresa de comercialización de petróleo iraquí SOMO negó haber recibido cualquier notificación o amenaza oficial de Estados Unidos sobre la imposición de sanciones potenciales tras la nominación del ex primer ministro Nuri al-Maliki para la presidencia del próximo gobierno.
Declaraciones oficiales de la administración petrolera
El director general de la empresa, Ali Nizar al-Shatari, declaró a la agencia oficial WAA: "No hemos recibido nada oficial, y nos basamos en documentos y comunicaciones oficiales, no en declaraciones de aquí y allá". Afirmó que los mecanismos de control sobre los transportes y documentos utilizados otorgan a la empresa plena confianza en la gestión de las exportaciones de petróleo.
Procedimientos de supervisión rigurosos
Al-Shatari agregó que SOMO emite informes diarios sobre los transportes que ingresan a las aguas territoriales iraquíes, en coordinación con las autoridades de seguridad, para garantizar la transparencia y proteger la arteria del presupuesto nacional.
Contexto de las disputas políticas
Las declaraciones se producen en medio de informes de medios estadounidenses que hablaban sobre la posibilidad de imponer sanciones a sectores vitales en Irak si se ignoraba el veto del presidente estadounidense Donald Trump a la nominación de Maliki. Las posibilidades incluyen ventas de petróleo, acceso al dólar y restricciones a los bancos, lo que podría complicar el comercio exterior y afectar los salarios de los empleados.
Conflicto interno continuo
Las disputas dentro del marco de coordinación siguen intensas sobre la nominación de Maliki, entre partes que se aferran al candidato actual y otras que se preparan para sus repercusiones internas y externas.