Ropa inteligente a un nuevo nivel: un hilo que controla la salud y la tecnología

Imagina que tu camisa ya no es solo una pieza de tela que se usa, sino una plataforma tecnológica integral, capaz de monitorear tu salud en tiempo real, regular automáticamente la temperatura de tu cuerpo, rastrear tus movimientos, e incluso guiarte al restaurante o atracción turística más cercana... y todo esto sin que sientas ninguna diferencia en la textura o forma.
Esta visión ya no es ciencia ficción, sino una realidad tras el éxito de un equipo de investigadores de la Universidad Fudan en Shanghái al innovar un superordenador dentro de un hilo flexible más delgado que un cabello humano, según lo publicado por el sitio NewAtlas citando la revista Nature.
* "Más delgado que un cabello humano"
Los investigadores lograron construir circuitos electrónicos complejos dentro de fibras flexibles con un diámetro de aproximadamente 50 micrómetros, es decir, más delgadas que un cabello humano normal que tiene un diámetro de alrededor de 70 micrómetros.
Y llamaron a estos circuitos "chip de fibra".
A diferencia de las telas inteligentes tradicionales, que dependen de la fijación de la electrónica en la superficie de la tela, el equipo integró los circuitos eléctricos en forma de capas helicoidales dentro de las propias fibras, lo que las hizo flexibles y extensibles sin perder sus funciones.
* Capacidad de procesamiento asombrosa
El chip de fibra contiene 10,000 transistores en solo 1 milímetro de fibra, lo que equivale aproximadamente a la capacidad de un marcapasos normal.
Para comparar, si se estira el hilo a una longitud de un metro, podría contener millones de transistores, lo que le otorga una capacidad de procesamiento comparable a la de una computadora de escritorio tradicional.
Además, cada hilo contiene resistencias, capacitores y diodos, formando un sistema híbrido capaz de procesar señales digitales y analógicas.
El investigador Chen Bening del Instituto de Materiales y Dispositivos de Fibra de la Universidad Fudan confirmó que el método de fabricación de estos circuitos helicoidales es compatible con las tecnologías actuales de fabricación de chips, y que el equipo ha encontrado un método que permite la producción a gran escala.
* Flexibilidad similar a los tejidos del cerebro
La ventaja de las fibras finas no solo es su pequeño tamaño, sino su extraordinaria flexibilidad, que se asemeja a la flexibilidad de los tejidos del cerebro, lo que las convierte en candidatas fuertes para aplicaciones en neurociencia, como implantes inteligentes y monitoreo de funciones cerebrales.
* Tratamiento de enfermedades neurológicas
Dijo Bing Huixing, líder del estudio: "El cuerpo humano está compuesto de tejidos blandos, por lo que los campos emergentes, como las interfaces cerebro-computadora del futuro, requieren sistemas electrónicos flexibles y moldeables".
Esta tecnología puede utilizarse para tratar síntomas de la enfermedad de Parkinson, epilepsia y accidentes cerebrovasculares, o integrarse en herramientas y equipos precisos que funcionen como sensores avanzados.
* Pruebas rigurosas de resistencia
El equipo no solo se quedó con la producción del prototipo, sino que el hilo computacional fue sometido a pruebas que simulan la vida diaria:
• Resistió más de 10,000 ciclos de flexión y fricción.
• Soportó una elongación de hasta el 30%.
• Pasó 100 ciclos de lavado sin perder su rendimiento.
• Resistió temperaturas de hasta 100 grados Celsius y presiones equivalentes al peso de un camión de 15.6 toneladas.
Con este logro, el mundo se acerca un paso enorme a la ropa inteligente de capacidades excepcionales, capaz de monitorear y curar el cuerpo, e integrar dispositivos electrónicos en nuestra vida diaria de una manera que antes no se podía imaginar.