La directora siria Rasha Sharbatji ha puesto fin a la controversia en torno a la exclusión de la artista Kinda Hanna de la serie «Al-Nawilati», que está dirigida por su hermano Yazan Sharbatji bajo su supervisión artística, afirmando que la decisión se tomó por razones puramente artísticas.
La aclaración de Sharbatji llegó después de declaraciones anteriores de Kinda Hanna, quien dijo que fue excluida del trabajo tras filmar varias de sus escenas, describiendo lo sucedido como una “exclusión forzada y vergonzosa”, insinuando que el protagonista de la serie, Samer Al-Masri, estaba detrás de la decisión.
Negación contundente de cualquier intervención
Durante su aparición en el programa Tafa'ulakum con la presentadora Abla Salama, Rasha Sharbatji negó categóricamente la veracidad de lo que se había dicho sobre la intervención de Samer Al-Masri en la decisión de exclusión, afirmando que estas alegaciones “no tienen fundamento en absoluto”.
Agregó que el actor Samer Al-Masri, a pesar de su estatus artístico, no tiene la autoridad para imponer su opinión en la selección de los actores en los trabajos que supervisa artísticamente, enfatizando que las decisiones de casting están sujetas a una visión directorial clara.
Consideraciones dramáticas detrás de la decisión
Sharbatji explicó que Kinda Hanna filmó un número limitado de escenas antes de que se tomara la decisión de exclusión, señalando que la revisión de la visión dramática la llevó a reconsiderar su elección para el papel.
Indicó que una de las principales razones fue la falta de concordancia en la diferencia de edad entre los protagonistas, lo que afecta la trama, ya que el papel requiere representar a una madre de una hija en la última etapa de la adolescencia, lo que consideró que podría debilitar el elemento de credibilidad visual ante el público.
Comunicación y posible compensación
La directora siria confirmó que se comunicó personalmente con Kinda Hanna para explicarle las razones de la decisión, señalando que la compañía productora mostró disposición para compensarla económicamente de manera adecuada, manteniendo abierta la posibilidad de colaboración en futuros proyectos.
Controversia acompaña el éxito de la obra
La controversia ha coincidido con el notable éxito que está logrando la serie «Al-Nawilati» en la competencia de dramas de Ramadán, ya que está obteniendo altos índices de audiencia y lidera las discusiones en las redes sociales.
Entre la narrativa de la exclusión “no profesional” como la describió Kinda Hanna, y la afirmación de Sharbatji de que la decisión fue puramente artística, la disputa permanece en el ámbito de dos puntos de vista divergentes, mientras la obra continúa su fuerte presencia en pantalla.