Putin felicita a Mojtaba Khamenei y confía en su capacidad para unir a los iraníes frente a las tensiones
March 9, 202695 VistasTiempo de lectura: 2 minutos

Tamaño de fuente:
16
El presidente ruso Vladimir Putin expresó su confianza en la capacidad de Mojtaba Khamenei para unir al pueblo iraní tras su nombramiento como sucesor de su padre, reafirmando el compromiso de Rusia de apoyar a Teherán y su solidaridad con los iraníes.
El Kremlin aclaró que Putin ve en Mojtaba Khamenei una figura capaz de continuar liderando Irán con sabiduría y enfrentar los desafíos actuales, manteniendo la estabilidad del país.
El Kremlin aclaró que Putin ve en Mojtaba Khamenei una figura capaz de continuar liderando Irán con sabiduría y enfrentar los desafíos actuales, manteniendo la estabilidad del país.
Una postura estadounidense divergente
En contraste, el presidente estadounidense Donald Trump expresó su descontento con la elección de Mojtaba Khamenei, afirmando en declaraciones a la cadena "Fox News": "No estoy contento".
En una entrevista anterior, Trump enfatizó que el nuevo líder supremo iraní no perdurará a menos que Washington acepte su liderazgo, en una postura que refleja la tensión continua entre Estados Unidos y Teherán.
Amenazas israelíes y operaciones militares previas
Israel también amenazó con asesinar a cualquier sucesor de Khamenei, incluidos los miembros del Consejo de Expertos encargado de elegir al líder supremo.
Esto ocurre en medio de las repercusiones de la operación militar llevada a cabo por Estados Unidos e Israel el 28 de febrero pasado contra Irán, que resultó en el asesinato de Ali Khamenei y varios altos líderes militares y políticos iraníes.
Cambios en el liderazgo iraní
El nombramiento de Mojtaba Khamenei se produce en un momento en que Irán enfrenta presiones internas y externas sin precedentes, entre amenazas de seguridad, un posible ataque por parte de potencias extranjeras, y una necesidad urgente de mantener la unidad del pueblo y el sistema político.
A pesar de las amenazas y tensiones, Rusia y China enfatizan que la elección del líder supremo es un asunto soberano interno de Irán, lo que refleja una clara divergencia en las posturas de las grandes potencias frente a este cambio político.