Nuevo apoyo saudí para Yemen: 1.3 mil millones de riales para estabilizar salarios y sueldos

El gobierno yemení firmó ayer domingo, en la capital saudí Riad, un acuerdo de apoyo financiero nuevo con el programa saudí para el desarrollo y la reconstrucción de Yemen por un valor de miltrescientos millones de riales saudíes (aproximadamente 346 millones de dólares), en un paso que busca cubrir el déficit del presupuesto general y financiar el pago de los salarios de los empleados del estado.
El acuerdo fue firmado simultáneamente con el anuncio del gobierno yemení reconocido internacionalmente sobre la aprobación del presupuesto del año 2026, que es el primero de su tipo en años, lo que otorga a este paso una dimensión económica y política notable en medio de los desafíos que enfrenta el país.
El lado yemení fue representado en la firma por el ministro de Finanzas Muroan bin Ghanem, mientras que por el lado saudí firmó el embajador Mohamed Al Jaber.
El ministro de Finanzas yemení confirmó que el nuevo apoyo representa una extensión de las posiciones saudíes que apoyan a Yemen, señalando que contribuirá directamente a la regularidad en el pago de los salarios y sueldos de las autoridades central y local y las unidades económicas, lo que refuerza la estabilidad financiera y mejora el nivel de desempeño gubernamental.
También enfatizó que el gobierno está avanzando en la implementación de un programa de reformas económicas integrales que busca mejorar la eficiencia de los ingresos y fortalecer la disciplina financiera, logrando una mayor sostenibilidad en la gestión de los recursos públicos.
Por su parte, el embajador saudí Mohamed Al Jaber confirmó el interés del reino en continuar apoyando a Yemen para lograr la estabilidad económica y el desarrollo, aclarando que este apoyo se da a través del programa saudí para el desarrollo y la reconstrucción de Yemen con el objetivo de aliviar el sufrimiento humano y apoyar el camino hacia la recuperación nacional.
Esta donación refleja la continuidad de la asociación económica entre los dos países, en un momento en que el gobierno yemení busca estabilizar la situación financiera y garantizar la regularidad en el pago de los salarios, considerando esto como una de las claves más destacadas para la calma económica y social en la etapa actual.