El primer ministro israelí Benjamin Netanyahu anunció la continuación de las operaciones militares contra Irán, afirmando el aumento de los ataques aéreos en sitios del régimen iraní y en instituciones militares sensibles, y amenazando con una respuesta más fuerte si Hezbolá interviene.
Por su parte, Irán respondió a los ataques israelíes, mientras que el grupo Hezbolá lanzó cohetes hacia el norte de Israel, en respuesta a la muerte del líder iraní Ali Khamenei durante los últimos bombardeos.
Estos desarrollos ocurren en un contexto de escalada continua desde el estallido del conflicto a finales de febrero pasado, con un aumento de los combates entre las partes y un creciente temor regional e internacional por la expansión de la guerra.