Kim Jong Un inaugura un nuevo barrio residencial para familias de los muertos en la guerra en Ucrania

En un paso destacado para honrar a los soldados norcoreanos que participaron en la guerra junto a Rusia, Corea del Norte anunció hoy lunes la apertura de un nuevo barrio residencial en Pyongyang destinado a las familias de los fallecidos.
La inauguración contó con la presencia del líder Kim Jong Un, quien recorrió la nueva calle conocida como "Calle Saebyeol", y visitó las casas de algunas familias, acompañado de su prominente hija, que se cree que se llama Kim Ju Ae.
Kim confirmó durante la visita su compromiso de retribuir a los "jóvenes mártires" que "sacrificaron todo por su patria", en un gesto destinado a fomentar la lealtad nacional y el agradecimiento hacia las familias de los soldados que perdieron la vida en la guerra.
Esta iniciativa forma parte de una serie de esfuerzos mediáticos en los que Corea del Norte ha intensificado la glorificación de sus fuerzas que participan en el conflicto ruso-ucraniano, incluyendo la creación de un muro conmemorativo y la construcción de un museo, en un intento de fortalecer la unidad interna y frenar cualquier descontento popular potencial.
En este contexto, Pyongyang ha enviado en los últimos meses miles de soldados y equipo militar pesado, incluyendo artillería y misiles, para apoyar al presidente ruso Vladimir Putin en su guerra contra Ucrania, en un momento en que ambos líderes buscan cooperar para enfrentar la presión de Washington, desvinculada de sus disputas bilaterales.
La Agencia de Inteligencia Nacional de Corea del Sur reveló que alrededor de 6,000 soldados norcoreanos han muerto o han resultado heridos durante su participación en la guerra, sin proporcionar detalles precisos sobre los fallecidos, mientras se cree que aproximadamente 600 soldados han perdido la vida ya.
Es importante señalar que la aparición de su hija Kim Ju Ae en estos eventos oficiales refleja el aumento de su papel mediático, en un momento en que se habla de una posible lucha entre los hijos y miembros de la familia por la sucesión del líder, en un escenario que los observadores han descrito como una "lucha feroz por el poder".