La estrella mundial Sharon Stone llora en el evento social más destacado de Austria

En una escena conmovedora que robó la atención, las lágrimas de la ícono de Hollywood Sharon Stone dominaron durante su asistencia a la Ópera de Viena la noche de ayer jueves.
En la alfombra roja, la estrella de 67 años declaró a una emisora austriaca: "Me siento algo emocionada", añadiendo que la velada fue "extraordinariamente hermosa y me dejó sin aliento".
Stone describió el ambiente como un reflejo de un sentimiento espiritual de orgullo cultural y unidad, calificando el evento como "un mar de gracia, elegancia y dignidad", en una de las ocasiones sociales más importantes de Austria.
La estrella lució un vestido inspirado en las obras del famoso pintor austriaco Gustav Klimt, diseñado por el fallecido diseñador italiano Valentino, lo que le dio a su apariencia un toque artístico excepcional.
La inauguración del evento presentó actuaciones inspiradas en Broadway, incluyendo el aria "Maria" y la escena del balcón de la obra "West Side Story" del famoso compositor de teatro Leonard Bernstein.
El precio de las entradas fue de 410 euros (486 dólares), mientras que los palcos VIP alcanzaron los 26,000 euros.
* Ícono de Hollywood en los años noventa
Sharon Stone, nacida en 1958 en la ciudad de Meadville, Pennsylvania, entró al mundo de la fama tras ser coronada Miss Pennsylvania, y luego se trasladó al mundo de la moda y la actuación a finales de los años setenta.
Sus pequeños papeles fueron el inicio de una gran fama, antes de alcanzar la estrellato en los años ochenta y noventa, asociándose su nombre con películas comerciales famosas como "Sliver _ 1993" y "The Specialist _ 1994", además de varias producciones televisivas y teatrales.
* Lucha por la vida tras una hemorragia cerebral severa
En 2001, Stone sufrió una hemorragia cerebral severa que requirió su hospitalización y varias cirugías, y la mayoría de los médicos describieron su estado como desesperanzador.
Sin embargo, la estrella estadounidense desafió las expectativas y logró recuperarse gradualmente, a pesar de sufrir debilidad neurológica, pérdida temporal de movimiento y problemas del habla.
Durante sus largos años de recuperación, se alejó de los focos, lo que afectó negativamente su carrera profesional y su situación financiera, revelando en una entrevista anterior que perdió alrededor de 18 millones de dólares debido a esta crisis de salud.
La Ópera de Viena de este año se destacó por su lujo artístico y su ambiente majestuoso, reafirmando su lugar como uno de los eventos sociales y culturales más destacados de Austria, con la presencia de importantes personalidades, incluido el presidente austriaco Alexander Van der Bellen, y la provisión de aproximadamente 400 oficiales de policía para garantizar la seguridad del evento.