El canciller alemán: Un misterio estadounidense envuelve el plan post-guerra en Irán

El canciller alemán Friedrich Merz afirmó que Estados Unidos aún no tiene una visión clara para la etapa post-guerra en Irán, revelando un “alto grado de incertidumbre” que él mismo percibió durante su encuentro con el presidente estadounidense Donald Trump en la Casa Blanca.
En una entrevista con la cadena ZDF alemana, Merz explicó que las discusiones que se llevaron a cabo durante la reunión bilateral el día de ayer, fueron “muy abiertas”, pero dejaron muchas preguntas sin respuesta, especialmente sobre la estrategia del “día siguiente” en Irán, y cómo podrían evolucionar las situaciones tras el final de las operaciones militares.
* No acuerdos fragmentados… Europa en una sola posición
En otro tema igualmente sensible, Merz rechazó de manera categórica las amenazas de Trump de cortar las relaciones económicas con España, después de que el presidente estadounidense criticara públicamente a Madrid durante la reunión, acusando a algunos países europeos, incluyendo a España, de mal actuar durante los ataques estadounidenses contra Irán.
Trump señaló que España se negó a permitir el uso de sus bases militares en esos ataques, insinuando la posibilidad de detener el intercambio comercial con ella en respuesta a eso.
Sin embargo, Merz fue firme en su postura, diciendo que le dejó claro a Trump que no se puede llegar a un acuerdo individual con Alemania, ni se puede alcanzar un acuerdo que incluya a Europa excluyendo a España.
Subrayó que España es miembro de la Unión Europea, y cualquier negociación comercial con Estados Unidos debe hacerse de manera colectiva que incluya a todos los estados miembros, o no llevarse a cabo en absoluto.
Agregó que apuntar a España con sanciones individuales es inaceptable, afirmando que los países de la Unión están “en el mismo barco” y no se pueden tratar con una política de fragmentación.
* Segunda reunión y mensajes directos
El encuentro que reunió a Trump y Merz en la Casa Blanca es el segundo de este tipo desde que el canciller alemán asumió su cargo, y se produjo en un momento de gran sensibilidad, en medio del aumento de las tensiones relacionadas con la guerra en Irán y sus repercusiones políticas, militares y económicas.
Entre la incertidumbre de la visión estadounidense para el post-guerra y la firmeza de Berlín en mantener una posición unificada de Europa frente a cualquier presión comercial, parecía que la reunión llevaba mensajes directos y decisivos, reflejando claras divergencias en las cuentas entre las dos orillas del Atlántico.