Egipto impone nuevas restricciones al uso de plataformas de redes sociales por parte de los niños

En un movimiento considerado el más amplio de su tipo, el gobierno egipcio ha comenzado un movimiento legislativo y regulatorio integral para reajustar la relación de los niños con el mundo digital, en el marco de un plan nacional que busca proteger a las edades más jóvenes de los peligros de Internet y las plataformas de redes sociales, bajo la supervisión directa de la presidencia.
Durante una sesión de escucha celebrada por el Consejo de Representantes, el Ministro de Comunicaciones y Tecnología de la Información, el Dr. Amr Talaat, y la presidenta del Consejo Nacional de la Infancia y la Maternidad, la Dra. Sahar Al-Sunbati, revelaron las características de un nuevo proyecto de ley que tiene como objetivo establecer controles estrictos sobre el uso de plataformas digitales por parte de los niños y poner fin a lo que las autoridades han descrito como "el caos digital" que amenaza la seguridad de la juventud.
* Estrategia de cinco ejes
El Ministro de Comunicaciones anunció una estrategia nacional integral basada en cinco ejes principales para enfrentar las amenazas que enfrentan los niños en el espacio cibernético, enfatizando que el estado no permitirá la continuación de lo que llamó "círculos sociales cerrados" que explotan a los niños emocional y psicológicamente a través del contenido digital.
* Advertencia sobre "modelos negativos falsos"
El ministro advirtió sobre la peligrosidad de lo que describió como "modelos negativos falsos", que promueven comportamientos desviados a través de plataformas de redes sociales, señalando que algunas plataformas se han convertido en entornos de seducción digital a través de desafíos peligrosos que llevan a los niños a hacerse daño, además de la adicción digital y el gasto excesivo en juegos electrónicos.
* Mecanismos técnicos y bloqueo inmediato
El plan gubernamental incluye la imposición de mecanismos técnicos para verificar la edad de los usuarios antes de permitir el acceso a sitios y juegos clasificados como peligrosos, así como el bloqueo inmediato de juegos digitales que crean entornos sociales dañinos o incitan a la violencia.
También incluye la obligación de las plataformas internacionales de activar configuraciones de seguridad virtuales para los niños y prevenir algoritmos que los dirijan hacia contenido extremo o dañino, integrando conceptos de seguridad digital en los planes de estudio en colaboración con el Ministerio de Educación.
* Prohibición total para menores de 16 años
Por su parte, la presidenta del Consejo Nacional de la Infancia y la Maternidad presentó una visión inspirada en la experiencia australiana, que propone la prohibición total del uso de redes sociales para niños menores de 16 años.
El consejo también recomendó la creación de tribunales de urgencia especializados en eliminar contenido ofensivo de inmediato, y legislar lo que se conoce como "el derecho al olvido digital" al alcanzar la edad de 18 años, lo que permite eliminar contenido dañino relacionado con la infancia.
* Supervisión de las comunicaciones y la inteligencia artificial
Las recomendaciones incluyeron la obligación de las compañías de telecomunicaciones de ofrecer paquetes familiares que filtren contenido dañino desde la fuente, así como imponer sanciones severas por el uso de tecnologías de inteligencia artificial en la producción o promoción de materiales explotadores para niños.
También se solicitó la creación de un comité nacional de derechos digitales de la infancia, para supervisar el cumplimiento de las nuevas reglas por parte de las plataformas y emitir informes de evaluación periódicos.
* Legislación en preparación
El Consejo de Representantes anunció recientemente el inicio real de la preparación de un proyecto de ley que regule el uso de aplicaciones y sitios de redes sociales e Internet por parte de los niños, a semejanza de experiencias internacionales que han optado por restringir el uso de teléfonos móviles hasta cierta edad.
El consejo enfatizó que esta dirección surge a la luz del aumento de los riesgos psicológicos y conductuales derivados del uso excesivo de la tecnología moderna, subrayando que el objetivo de estas medidas es proteger a los hijos y preservar su conciencia y formación psicológica e intelectual, y no imponer ninguna restricción política o social.