Ataque de dron a una instalación estadounidense en Bagdad genera tensiones con Irán

La capital iraquí, Bagdad, fue escenario de un incidente de seguridad sin precedentes, tras el ataque de un dron a una importante instalación diplomática estadounidense, en lo que se cree que es una respuesta de los grupos armados leales a Irán a la guerra estadounidense-israelí contra Teherán.
El periódico Washington Post informó, citando a un funcionario de seguridad no identificado y una alerta interna emitida por el Departamento de Estado de EE. UU., que el ataque tuvo como objetivo el Centro de Apoyo Diplomático de EE. UU., una instalación logística clave ubicada cerca del aeropuerto de Bagdad y bases militares iraquíes.
El periódico indicó que el ataque incluyó el lanzamiento de seis drones hacia el complejo, de los cuales las defensas lograron derribar cinco, mientras que uno impactó la instalación estadounidense, lo que llevó a emitir una alerta interna para que el personal del lugar se agachara y se protegiera tras el impacto en la torre de vigilancia.
No se ha determinado hasta ahora si hubo pérdidas humanas.
El funcionario de seguridad señaló que el ataque fue probablemente llevado a cabo por un grupo conocido como "la resistencia islámica en Irak", una coalición de facciones armadas apoyadas por Irán.
Este incidente ocurre en medio de un aumento de la escalada militar en la región, donde Estados Unidos e Israel comenzaron ataques contra Irán el 28 de febrero, y Irán respondió lanzando ataques contra Israel y bases estadounidenses en países del Golfo.
El embajador de Irán ante las Naciones Unidas afirmó que los ataques estadounidenses e israelíes han resultado en la muerte de más de 1300 civiles, mientras que Israel mencionó la muerte de 11 civiles en sus ataques, y el ejército estadounidense confirmó la muerte de 7 de sus soldados y alrededor de 150 heridos según informes de la agencia Reuters.
Por su parte, el presidente estadounidense Donald Trump declaró que los ataques tienen como objetivo eliminar lo que describió como "amenazas inminentes" de Irán, refiriéndose a sus programas nucleares, sus misiles balísticos, y su apoyo a los movimientos de Hamas y Hezbollah, así como a sus actividades que representan una amenaza.
Irán, por su parte, negó cualquier intención de poseer armas nucleares y calificó los ataques como una violación flagrante de su soberanía.