Muerte de 3 personas en un ataque estadounidense a un barco de narcotráfico en el Pacífico

En un nuevo aumento de su campaña marítima que ha estado en curso durante seis meses, Estados Unidos llevó a cabo ayer viernes un ataque militar que apuntó a un barco en el Pacífico que, según dicen, se utilizaba para el tráfico de drogas, lo que resultó en la muerte de tres personas, según anunció el ejército estadounidense.
La operación forma parte de una campaña que comenzó a principios de septiembre pasado, dirigida a barcos sospechosos de estar involucrados en actividades de contrabando en aguas internacionales.
Y según los datos publicados, las operaciones hasta ahora han resultado en la muerte de más de 150 personas y la destrucción de decenas de barcos.
La administración del presidente estadounidense Donald Trump afirma que está librando lo que describe como una "guerra" contra lo que llaman "terroristas de las drogas" activos en América Latina.
Sin embargo, la administración no ha proporcionado pruebas concluyentes que demuestren la implicación de los barcos atacados en operaciones de contrabando, lo que ha suscitado un amplio debate sobre la legalidad de estos ataques.
Expertos en derecho internacional y organizaciones de derechos humanos han expresado su preocupación de que algunas operaciones puedan haber incluido civiles que no representan una amenaza directa para Estados Unidos, considerando que estos ataques podrían constituir ejecuciones extrajudiciales.
Paralelamente a los ataques en el Pacífico, Washington ha reforzado su presencia marítima en la región del Caribe, donde en los últimos meses ha apuntado a barcos sospechosos de ser utilizados para el tráfico de drogas, así como ha confiscado petroleros.
Esta campaña sigue siendo objeto de una fuerte división entre quienes la ven como un paso firme en la lucha contra las redes de contrabando transfronterizo y quienes advierten sobre sus implicaciones legales y humanitarias en ausencia de pruebas públicas y el aumento del número de víctimas.