¿Inteligencia artificial y pereza mental: estamos al borde de una crisis cognitiva?

Cuando reflexionamos sobre los efectos de las civilizaciones antiguas, como la egipcia y la babilónica, encontramos que los humanos lograron construir ciencias asombrosas en épocas que no conocían la electricidad, el láser o las naves espaciales, y dejaron un legado que ha perdurado en las páginas de la historia.
Sin embargo, estas civilizaciones cayeron en un abismo extraño, ¿cómo alcanzaron este avance científico y qué llevó a su colapso?
Históricamente, catástrofes como el incendio de la Biblioteca de Alejandría en la era ptolemaica fueron causas de un retraso en la civilización humana de casi mil años, por lo que se perdió en ciencias, e incluso la Biblioteca de Bagdad que fue destruida por los mongoles en la era abasí repitió este escenario.
Pero la inteligencia artificial plantea una amenaza aún mayor:
los humanos no solo han perdido libros, sino que algunos han comenzado a renunciar al pensamiento mismo, delegando la tarea de innovación y análisis a robots de chat.
* ¿Socio permanente o muleta cognitiva?
La inteligencia artificial ya no es solo una herramienta auxiliar, sino que se ha convertido en un socio permanente en el pensamiento, la escritura y la toma de decisiones.
Con la acelerada dependencia de los humanos en modelos de inteligencia artificial generativa en el trabajo, la educación y la vida diaria, aumentan las preocupaciones sobre la erosión de las habilidades mentales básicas y el retroceso del pensamiento crítico, lo que los investigadores han denominado "pereza mental a largo plazo".
Estas preocupaciones ya no son meras suposiciones filosóficas o advertencias éticas, sino que están respaldadas por estudios académicos recientes que comparan las ganancias rápidas de la inteligencia artificial con lo que perdemos en capacidades mentales auténticas.
* Delegar el pensamiento: el lado oculto de la inteligencia artificial
Los estudios indican que la dependencia intensiva de herramientas de inteligencia artificial refuerza lo que se conoce como "descarga cognitiva" (Cognitive Offloading), es decir, delegar procesos de análisis, recuerdo y formulación de ideas a herramientas externas en lugar de ejercitar la mente.
Un estudio publicado en 2025 en la revista Societies que incluyó a 666 participantes de diferentes grupos de edad y educativos, mostró una clara relación negativa entre la dependencia repetida de la inteligencia artificial y el nivel de pensamiento crítico, especialmente entre los grupos jóvenes.
El investigador Michael Grlich concluyó que la inteligencia artificial puede no solo acortar el camino, sino que puede eliminar completamente el viaje mental.
* "Deuda cognitiva" en el cerebro
La situación se vuelve más grave al estudiar la actividad cerebral misma.
Una investigación del MIT Media Lab en 2025 dividió a los participantes en tres grupos:
• Grupo que depende de la inteligencia artificial para escribir
• Grupo que utiliza motores de búsqueda
• Grupo que trabaja sin ninguna herramienta digital
Los resultados mostraron que los usuarios de inteligencia artificial tenían redes neuronales más débiles durante las tareas de pensamiento y escritura, con menor actividad en las áreas de memoria y concentración, y dificultad para recordar o explicar lo que habían escrito por sí mismos.
Los investigadores denominaron a esta condición "acumulación de deuda cognitiva", donde se ahorra esfuerzo mental a corto plazo, a expensas de debilitar las capacidades mentales a largo plazo.
* Habilidades más susceptibles a la erosión
Según revisiones sistemáticas de investigaciones entre 2023 y 2025, las habilidades más afectadas por la dependencia excesiva de la inteligencia artificial incluyen:
• Pensamiento crítico y analítico
• Memoria de trabajo
• Capacidad para resolver problemas complejos
• Innovación y generación de ideas originales
Una revisión exhaustiva publicada en la revista Information Discovery and Delivery en 2025 confirmó que la inteligencia artificial puede mejorar el rendimiento cuando se utiliza como herramienta auxiliar, pero se convierte en un factor debilitante cuando se transforma en un sustituto completo del pensamiento humano.
* Experiencias cercanas advierten sobre los riesgos
Este escenario no es nuevo;
hace una década, los teléfonos inteligentes generaron preocupaciones similares. Estudios de neurociencia han vinculado la adicción al teléfono inteligente con el deterioro de la memoria, la disminución de la concentración y la capacidad de innovación.
Un estudio en la revista Social Cognitive and Affective Neuroscience mostró una actividad menor en la corteza del lóbulo frontal, responsable del pensamiento creativo, en los adictos a los teléfonos.
La diferencia fundamental ahora, según los investigadores, es que el teléfono almacenaba información, mientras que la inteligencia artificial está pensando en lugar del ser humano, lo que multiplica los riesgos, especialmente en la educación y el trabajo cognitivo.
La próxima generación puede volverse capaz de pedir a la máquina, pero incapaz de pensar sin ella.
* El peligro y el desafío
Un informe de la revista Nature en febrero de 2025 señaló que la inteligencia artificial podría cambiar los mecanismos de aprendizaje y memoria de manera más profunda que los motores de búsqueda o los sistemas GPS, con advertencias sobre la dependencia inconsciente de ella en las primeras etapas de la formación cognitiva.
Y a pesar de estos riesgos, los científicos no afirman que la inteligencia artificial destruirá las mentes necesariamente, sino que enfatizan que la forma de uso es un factor crucial;
la inteligencia artificial puede ser un impulso para la innovación si se utiliza como herramienta auxiliar, pero puede convertirse en una muleta cognitiva permanente que conduce a la pereza mental.
Cientos de miles de millones de dólares se están invirtiendo en la tecnología emergente, y mentes innovadoras y emprendedores jóvenes apuntan a un potencial enorme.
La inteligencia artificial hoy es la mayor apuesta en la historia de la humanidad: o producirá una generación capaz de tocar el cielo, o se realizará el escenario que Elon Musk predijo al convertir "a los humanos en simios".