¿Alguna vez has imaginado estar en la cima de un rascacielos, pero tu señal de teléfono apenas se puede encontrar?
Un estudio reciente de Cell Analytics, una filial de Ookla, reveló el rendimiento de las redes 5G dentro de nueve de las torres más altas del mundo, revelando sorpresas inesperadas sobre la calidad de la conexión en estos edificios imponentes.
La Torre de Shanghai en China superó a todas las torres incluidas en el estudio, registrando una señal RSRP de -71.04 dB, gracias a su uso de sistemas de antenas distribuidas (DAS) y celdas pequeñas que garantizan una conexión estable incluso en los pisos más altos.
Por otro lado, el Burj Khalifa en Dubai ocupó el segundo lugar a nivel mundial, registrando -85.53 dB, beneficiándose de una infraestructura avanzada que respalda la cobertura 5G, convirtiéndolo en uno de los mejores rascacielos en términos de calidad de conexión.
En Nueva York, el Empire State Building también logró un rendimiento sólido, registrando -83.19 dB, después de actualizaciones integrales en sus sistemas internos de comunicación.
Por el contrario, la Torre Shard en Londres registró la señal más débil entre todas las torres, con un RSRP promedio de -96.69 dB, llegando en algunas áreas a -113 dB, lo que hace que la conexión sea casi imposible en algunos pisos. Esto se debe al uso intensivo de vidrio, que es un enemigo de las señales 5G.
El Taipei 101 en Taiwán y las Torres Petronas en Malasia tampoco estaban en una situación óptima, ya que los pisos superiores sufren una disminución de la señal a menos de -100 dB debido al uso denso de concreto y acero, además de la falta de sistemas internos integrados que respalden el 5G.
Lo curioso es que la diferencia en la fuerza de la señal entre los pisos no es uniforme en todas las torres; en el Burj Khalifa, Empire State y World Trade Center, las diferencias no superan los 3 dB entre los pisos diferentes.
Sin embargo, en las Torres Petronas, Lotte World Tower en Corea del Sur y el Autograf en Indonesia, los pisos superiores experimentan una fuerte disminución de la señal, ya que la conexión depende de torres externas en lugar de soluciones internas sólidas.
A pesar del rápido avance de las redes 5G, enfrentan desafíos arquitectónicos difíciles, como la baja penetración de la señal debido al concreto, vidrio y acero, y la dificultad para cubrir las bandas mmWave dentro de las torres, lo que resulta en áreas muertas en algunos pisos.
Para abordar estos problemas, los proveedores de servicios pueden implementar soluciones como despliegue de celdas pequeñas (Small Cells) y sistemas de antenas distribuidas (DAS) dentro de las torres para mejorar la cobertura, mejorar las redes internas para distribuir la señal de manera uniforme entre los pisos, y depender de Wi-Fi para proporcionar conexión en áreas con señal débil.
A pesar de que algunas torres ofrecen una cobertura sólida para las redes 5G, muchas todavía sufren de áreas muertas y conexiones intermitentes, lo que requiere el desarrollo de tecnologías especiales para garantizar una experiencia de Internet óptima a alturas vertiginosas.
¿Serán suficientes las soluciones futuras para resolver este problema?