Al-Sadr confirma la unidad de valores entre musulmanes y cristianos y enfatiza la convivencia en Irak

Al-Sadr señaló su firme convicción de que Irak es un hogar para los cristianos así como lo es para todas las demás religiones, cada uno de acuerdo con sus derechos y deberes, destacando que los cristianos han sido y siguen siendo una parte esencial del tejido social iraquí, coexistiendo pacíficamente con el resto de los componentes del pueblo de acuerdo con los valores celestiales y las leyes positivas.
Enfatizó la necesidad de tratar a los ciudadanos cristianos sobre la base del principio de reciprocidad y respeto mutuo, aclarando que cualquier postura individual emitida por algunas personas, como la llamada a la normalización o la promoción de ideas que no cuentan con consenso social o que apoyan la corrupción, no representa a los cristianos como comunidad, ni expresa al mismo tiempo su postura o la del movimiento que lidera.
Al final, al-Sadr concluyó su mensaje reafirmando que musulmanes y cristianos comparten una fe firme en que los mensajes celestiales, ya sea el mensaje de Jesucristo o del profeta Mahoma, llegaron principalmente para lograr la reforma, establecer la paz, impartir justicia y preservar la dignidad humana.