Abbas advierte sobre la anexión de Cisjordania y exige una respuesta contundente de Washington

En un movimiento político notable desde Oslo, el presidente palestino Mahmoud Abbas envió un mensaje firme a Washington y a la comunidad internacional, exigiendo una postura fuerte ante lo que describió como acciones israelíes aceleradas para reforzar el control sobre Cisjordania, advirtiendo que allanan el camino para una anexión efectiva que socava la solución de dos estados.
Las declaraciones de Abbas llegaron ayer miércoles durante una visita oficial a Noruega, donde se reunió con el primer ministro Jonas Gahr Støre y discutió la reciente decisión del consejo de seguridad ministerial israelí.
El presidente palestino afirmó en una conferencia de prensa que lo que está ocurriendo representa "violaciones graves" que requieren una acción decisiva de la administración estadounidense y de la comunidad internacional, considerando que estos pasos no solo violan el derecho internacional, sino que también obstaculizan los esfuerzos del presidente estadounidense Donald Trump para reactivar el proceso de paz.
Abbas explicó que entre las medidas aprobadas por Israel está permitir a los israelíes judíos comprar tierras en la Cisjordania ocupada, además de transferir las competencias para emitir licencias de construcción en los asentamientos dentro de partes de ciudades palestinas, incluyendo Hebrón, de las autoridades municipales bajo la autoridad palestina a las autoridades israelíes.
También mencionó el aumento de la violencia de los colonos y la decisión de Israel de retener cuatro mil millones de dólares en ayuda destinada al pueblo palestino.
El consejo de seguridad ministerial israelí aprobó el domingo estos planes, que son considerados, según los observadores, un paso práctico para reforzar la influencia israelí en el terreno.
En Cisjordania viven más de 500 mil israelíes en asentamientos y puntos de asentamiento que el derecho internacional considera ilegales, junto a aproximadamente tres millones de palestinos.
En cuanto a Jerusalén Este, Israel la anexó anteriormente en un paso que no es reconocido por la comunidad internacional.
Las acciones israelíes han suscitado reacciones internacionales rápidas; el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Volker Turk, advirtió que el apretón de tuerca sobre Cisjordania y la expansión de los asentamientos constituyen un paso hacia la consolidación de una anexión ilegal.
Alemania también criticó estos planes, describiéndolos como "un paso adicional hacia la anexión efectiva" de Cisjordania.
Ante estos desarrollos, aumentan las preocupaciones de que las nuevas medidas conduzcan a un cambio radical en la realidad de campo y política, lo que coloca el futuro del estado palestino y la solución de dos estados ante desafíos sin precedentes, y complica aún más el panorama regional en una etapa que se describe como extremadamente sensible.