Un funcionario estadounidense reveló, el jueves, que alrededor de 300 soldados estadounidenses abandonaron la base de Al-Tanf, situada en el triángulo fronterizo entre Siria, Jordania e Irak, como parte de un reacomodo de las fuerzas.
Explicó que cerca de mil soldados todavía están desplegados en varios sitios en el noreste de Siria, señalando la posibilidad de retirar más tropas en el futuro si las condiciones en el terreno lo permiten.
El funcionario añadió que el creciente papel de las fuerzas gubernamentales sirias en la lucha contra el grupo “Estado Islámico” contribuye a reducir la presencia estadounidense, asegurando al mismo tiempo que Washington continuará atacando al grupo a través de bombardeos aéreos realizados desde fuera del territorio sirio para mantener la presión sobre él y evitar su regreso.