El comando central estadounidense anunció el jueves que finalizó ayer un proceso organizado de retirada de sus fuerzas de la base de Al-Tanf, en el sureste de Siria, afirmando que el paso se dio en el marco de una “transición planificada y condicionada”, según sus palabras.
El comando explicó que sigue en alerta para hacer frente a cualquier amenaza potencial del grupo “Estado Islámico”, subrayando su continuo apoyo a los socios locales para prevenir el regreso del grupo y la reactivación de sus actividades en la región.