El uso de los dedos es clave temprana para sobresalir en matemáticas... un estudio suizo revela la conexión

Las investigadoras Catherine Tschiervin y Marie Kreinger de la Universidad de Lausana siguieron el desarrollo aritmético de aproximadamente 200 niños de entre cuatro años y medio y siete años y medio, sin dirigirlos a usar o no usar el conteo con los dedos. Los niños fueron monitoreados periódicamente mientras resolvían operaciones de suma.
Los resultados, publicados en la revista Developmental Psychology, concluyeron que los niños que recurrieron temprano al conteo con sus dedos fueron los más capaces de luego pasar al cálculo mental y obtener mejores resultados en las pruebas. En cambio, los niños que nunca usaron sus dedos tuvieron un desempeño más débil.
Tschiervin declaró a la agencia de noticias alemana que los padres y maestros deben dejar de castigar o avergonzar a los niños cuando usan sus dedos, enfatizando: "Los niños deben sentirse orgullosos al contar con sus dedos, son una herramienta educativa importante".
Las investigadoras explican el éxito de los niños que dejan de usar los dedos después de los siete años, señalando que han construido una base sólida para el cálculo a través de sus manos en una etapa temprana, y luego desarrollaron sus habilidades para depender del pensamiento más adelante. Mientras que aquellos que nunca usaron los dedos o que continuaron dependiendo de ellos después de los ocho años no logran este desarrollo.
Aunque continuar dependiendo del conteo manual después de los ocho años puede indicar dificultades, Tschiervin asegura que la reprimenda no es la solución, ya que los dedos siguen siendo una herramienta de apoyo que puede ayudar al niño a alcanzar a sus compañeros en una etapa posterior.
El estudio revalida uno de los métodos de aprendizaje más simples y efectivos, y confirma que el camino hacia el éxito en matemáticas puede comenzar... desde las puntas de los dedos.