La fuerza del euro pone al Banco Central Europeo ante una prueba difícil… ¿se vislumbra una reducción de tipos de interés?

El gobernador del Banco Central de Austria y miembro del Consejo de Gobernadores del BCE, Martin Köcher, afirmó que el banco podría verse obligado a considerar una nueva reducción de las tasas de interés si los aumentos adicionales en el tipo de cambio del euro comienzan a afectar negativamente las proyecciones de inflación.
Köcher explicó, en una entrevista con el Financial Times, que las ganancias actuales del euro frente al dólar siguen siendo “limitadas” y no justifican una reacción inmediata, pero subrayó que todas las opciones permanecen abiertas si la moneda sigue aumentando.
El tipo de cambio no es el objetivo
Köcher aseguró que cualquier posible movimiento en la política monetaria no se basará en el tipo de cambio en sí, sino en su efecto directo sobre la inflación, diciendo:
“Si el euro continúa aumentando cada vez más, podría convertirse en algún momento en una razón para actuar, no por el tipo de cambio, sino porque se traduce en una disminución de la inflación”.
Tensiones internacionales presionan al dólar
Los responsables de políticas están siguiendo el desempeño del dólar estadounidense, que sigue cayendo frente al euro y otras monedas, en medio de tensiones políticas y comerciales entre Estados Unidos y la Unión Europea, en el contexto del tema de Groenlandia.
Los inversores también han buscado diversificar sus inversiones lejos de los activos estadounidenses, debido a los riesgos asociados con las políticas de la administración del presidente estadounidense Donald Trump.
El euro en su nivel más alto en 4 años
Las especulaciones sobre una posible acción conjunta entre Estados Unidos y Japón para apoyar al yen han profundizado las pérdidas del dólar, haciendo que el euro suba, el martes, a 1.199 dólares, alcanzando su nivel más alto en más de cuatro años.
Impacto directo en los precios de las importaciones
Köcher señaló que la continua fortaleza del euro podría llevar a una reducción en los precios de las importaciones, destacando que la moneda china “está subvaluada estructuralmente” en comparación con el euro.
Agregó que el aumento de la moneda única podría debilitar la competitividad europea en comparación con la economía estadounidense.
No hay un nivel específico que cause preocupación
A pesar de las advertencias anteriores de que superar el nivel de 1.20 dólares podría volverse “complejo”, Köcher se negó a especificar un número que le preocupe, asegurando que el objetivo principal es la inflación, no el tipo de cambio.
Incertidumbre debido a aranceles y tensiones
Köcher indicó que la reciente reversión de Estados Unidos sobre la imposición de aranceles a Europa no elimina los riesgos de tensiones comerciales, advirtiendo que estos riesgos podrían persistir en el futuro cercano, lo que dificulta proporcionar evaluaciones decisivas sobre la política monetaria.
Optimismo cauteloso sobre el crecimiento de la zona euro
A pesar de las fluctuaciones en el comercio global, Köcher afirmó que la economía de la zona euro ha mostrado una mejor resiliencia de lo esperado, expresando un optimismo cauteloso sobre el crecimiento durante el año en curso.
Mantenimiento de tipos en febrero
Köcher confirmó que no ve en este momento la necesidad de cambiar las tasas de interés, antes de la reunión del Banco Central Europeo programada para febrero próximo, donde se espera ampliamente que se mantenga la tasa en el 2% por quinta vez consecutiva.
La flexibilidad es la prioridad en la próxima etapa
Köcher concluyó diciendo que mantener una flexibilidad total en la política monetaria es la opción más lógica en medio de la incertidumbre que rodea a la economía global.