El Consejo de Seguridad de la ONU, hoy martes, fracasó en aprobar un proyecto de resolución presentado por Bahréin que llama a abrir el estrecho de Ormuz, tras el uso del veto por parte de Rusia y China.
Interrupción de los esfuerzos internacionales
Este fracaso refleja el estancamiento de los esfuerzos internacionales para garantizar la libertad de navegación en uno de los pasajes marítimos más vitales para la energía en el mundo.
División dentro del consejo
El uso del veto indica la continua división entre las grandes potencias dentro del Consejo de Seguridad sobre cómo abordar la crisis creciente en la región.
Consecuencias en los mercados y la energía
Se espera que este desarrollo tenga un impacto en los mercados energéticos globales, en medio de las tensiones que afectan el flujo de petróleo y gas a través del estrecho.