La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, advirtió sobre el riesgo de que el conflicto en Oriente Medio se amplíe, en medio de la continua escalada militar entre Irán por un lado, y Estados Unidos e Israel por el otro.
Durante declaraciones realizadas en Bruselas, Von der Leyen enfatizó la necesidad de hacer todos los esfuerzos posibles para prevenir la expansión del conflicto, subrayando que la región se encuentra ante una fase extremadamente sensible cuyas repercusiones podrían afectar la seguridad internacional.
La presidenta de la Comisión Europea condenó lo que describió como "ataques irresponsables" llevados a cabo por Irán contra objetivos en la región, incluyendo el ataque a instalaciones petroleras y bases militares.
Confirmó que la solución permanente a la crisis pasa por la vía diplomática, señalando que esto requiere un cambio confiable en el comportamiento de Irán, que incluya la detención de su programa nuclear y balístico, así como el cese de actividades que contribuyan a desestabilizar la región.
Concluyó sus declaraciones afirmando que la comunidad internacional debe actuar rápidamente para reducir las tensiones y evitar que Oriente Medio caiga en un enfrentamiento más amplio cuyas consecuencias podrían ser incontrolables.