La declaración del presidente estadounidense Donald Trump sobre lo que describió como “polvo nuclear” en Irán ha generado una amplia controversia en la escena internacional, en medio de preguntas sobre la verdadera influencia de los ataques anteriores en el programa nuclear iraní.
Trump asegura que el programa nuclear iraní ha sido gravemente dañado
El presidente estadounidense Donald Trump continúa afirmando que los ataques estadounidenses que apuntaron a instalaciones nucleares en Irán el año pasado causaron daños significativos.
Señaló que lo que queda del programa nuclear no es más que lo que describió como “polvo nuclear” resultante de esas operaciones.
Interpretación científica diferente del concepto de “polvo nuclear”
El New York Times consideró que el término utilizado por Trump no refleja una descripción científica precisa de los materiales nucleares.
Aclaró que se trata de uranio altamente enriquecido almacenado en contenedores especiales, y no de una sustancia conocida científicamente como “polvo”.
Agregó que estos materiales pueden presentarse en diferentes estados entre gaseoso y sólido, pero siguen siendo altamente sensibles y peligrosos.
Advertencias sobre los riesgos de los materiales nucleares restantes
Informes han advertido que los materiales relacionados con el programa nuclear iraní son extremadamente peligrosos si se manejan o almacenan incorrectamente.
Confirmaron que cualquier fuga o reacción descontrolada podría llevar a graves riesgos ambientales y de salud.
Posición de Irán: rechazo a negociar y apego al programa
Abbas Khaebi, miembro de la presidencia del Consejo de Expertos de Liderazgo en Irán, afirmó que el tema del enriquecimiento de uranio no es negociable, enfatizando la firmeza de su país en sus posiciones estratégicas.
También consideró que las presiones externas no influirán en la decisión iraní en este asunto.
Aumento de la tensión entre Washington y Teherán
Los observadores creen que las declaraciones de Trump forman parte de una política de presión política para llevar a Irán a la negociación, mientras Teherán continúa rechazando cualquier concesión.
Analistas advierten sobre la continuación del estancamiento entre ambas partes sin señales de un acuerdo cercano..