El Alto Comisionado de Derechos Humanos condena los ataques estadounidenses en el Caribe y pide una investigación independiente

En una declaración oficial emitida hoy miércoles, el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Volker Turk, describió los ataques estadounidenses en la región del Caribe como "una violación del derecho internacional y humanitario". Turk instó a "realizar una investigación inmediata e independiente" sobre estas operaciones.
Las declaraciones de Turk se produjeron un día después de que la organización "Human Rights Watch" emitiera un comunicado, en el que instó a los aliados de Estados Unidos a condenar los ataques que calificó de "ilegales", los cuales estaban dirigidos a embarcaciones sospechosas de transportar drogas en el Caribe. La organización afirmó que países como Francia, Gran Bretaña y los Países Bajos _que "tienen influencia en el Caribe"_ deben "realizar la debida diligencia y evaluar su cooperación marítima" con la campaña militar de Washington.
El comunicado de la organización enfatizó que "bajo las leyes estadounidenses e internacionales, los acusados de cometer delitos deben ser detenidos y juzgados, no ejecutados extrajudicialmente". También incluyó a Canadá, Gran Bretaña, Francia y los Países Bajos en la lista de países que deberían "emitir condenas" contra esta campaña, que ha causado divisiones dentro del Congreso estadounidense y ha aumentado la presión sobre altos funcionarios de la administración.
Por otro lado, el secretario de Defensa estadounidense, Pete Hegseth, se distanció de una de las operaciones más controvertidas, en la que murieron dos sobrevivientes de un ataque previo a una embarcación sospechosa en el Caribe. Hegseth negó rotundamente "haber dado la orden de matar a los marineros sobrevivientes". En cambio, la Casa Blanca informó que un oficial bajo el mando de Hegseth fue quien ordenó llevar a cabo el ataque.
Cabe recordar que la campaña militar llevada a cabo por la administración del presidente Donald Trump contra embarcaciones sospechosas de tráfico de drogas resultó en la muerte de más de 80 personas, sin presentar pruebas públicas que demuestren la implicación de dichas embarcaciones en las actividades alegadas.