El ejército israelí ha declarado su disposición para continuar la guerra contra Irán durante semanas adicionales, en una clara señal de que Tel Aviv no considera que sus objetivos militares se hayan logrado aún, a pesar de que ha pasado más de un mes desde el estallido del enfrentamiento.
Esta postura refleja una tendencia hacia la prolongación de las operaciones, especialmente con la continuación de los intensos bombardeos a sitios dentro de Irán.
Desacuerdo en el tiempo: Trump quiere un final rápido e Israel busca una “victoria completa”
Mientras Donald Trump insiste en terminar la guerra en un período de entre 4 y 6 semanas, Israel parece menos apresurado, ya que vincula el final de la batalla a la consecución de objetivos estratégicos complejos.
Las estimaciones israelíes indican que terminar la guerra sin eliminar el programa nuclear iraní sería considerado un “fracaso rotundo”, lo que explica la insistencia en continuar las operaciones.
Isfahán y Qeshm bajo fuego: los ataques se expanden dentro del territorio iraní
Los ataques estadounidenses e israelíes continúan apuntando a áreas sensibles, siendo Isfahán en el centro del país una de las más destacadas, junto con otros sitios.
En la isla de Qeshm, una de las plantas de desalinización ha dejado de funcionar tras ser bombardeada, con informes sobre la dificultad de repararla, lo que resalta la ampliación del alcance de los objetivos para incluir la infraestructura.
Además, los ataques en la ciudad de Qasr-e Shirin han resultado en muertos y heridos, según fuentes locales.
Irán responde con misiles: las sirenas de alarma regresan a Tel Aviv
Por su parte, la Guardia Revolucionaria iraní ha continuado sus ataques, lanzando nuevas oleadas de misiles hacia Israel, lo que ha llevado a activar las sirenas de alarma en Tel Aviv y en las áreas de los valles.
Este aumento de la tensión mutua confirma que ambas partes aún están lejos de cualquier tregua cercana.
Netanyahu: debilitamos a Irán desde adentro y el final podría ser el colapso del régimen
Por su parte, Benjamin Netanyahu ha afirmado que las operaciones militares han logrado más de la mitad de sus objetivos, señalando que la estrategia actual se basa en debilitar las capacidades militares, de misiles y nucleares iraníes.
También insinuó la posibilidad de un “colapso interno” del régimen iraní a largo plazo, enfatizando que este no es un objetivo inmediato de la guerra.
Batalla sin un plazo claro: la región ante un escenario abierto
A pesar de la presión estadounidense para establecer un plazo para el conflicto, las indicaciones en el terreno sugieren que la guerra está destinada a continuar, especialmente con la complejidad de los objetivos militares y su intersección con consideraciones políticas más amplias.