El ministro de energía ruso prevé estabilidad en las tasas de refinación de petróleo y producción de gas y carbón en 2025

El Ministerio de Energía ruso, hoy jueves, anticipó la estabilidad en las tasas de refinación de petróleo y producción de gas natural y carbón durante el próximo año 2025, igualando así los niveles esperados para el año actual 2024, a pesar de las continuas oleadas de ataques aéreos llevados a cabo por drones ucranianos contra la infraestructura energética en Rusia.
Esta expectativa fue expresada por el ministro de energía ruso, Sergei Tsivilev, quien fue citado por el servicio de prensa del ministerio diciendo: "Esperamos que las operaciones de refinación de petróleo y producción de gas y carbón en 2025 se mantengan en los niveles de 2024". El ministro no proporcionó cifras detalladas que respalden esta estimación.
Estas declaraciones se producen en el contexto de una campaña de ataques ucranianos en el interior de Rusia que comenzó en agosto pasado, con el objetivo de interrumpir instalaciones energéticas vitales como refinerías de petróleo, almacenes y oleoductos, en un intento de socavar una de las principales fuentes de financiamiento para la guerra rusa. Según informes, los drones han atacado al menos 17 refinerías principales.
Fuentes del sector citadas por la agencia "Reuters" el mes pasado indicaron que las refinerías rusas, que ya operaban por debajo de su capacidad máxima incluso antes de los ataques, tienen flexibilidad operativa que les ha permitido absorber parte del impacto de esos golpes. Esto se debe a su capacidad para operar unidades de reserva en las fábricas afectadas y no afectadas, así como a la rapidez en la reparación de las unidades que sufren ataques y su regreso al servicio.
Rusia es un jugador clave en el mercado energético mundial, clasificada como el tercer mayor productor de petróleo después de Estados Unidos y Arabia Saudita, y es el segundo mayor exportador de petróleo crudo a nivel mundial. Además, Moscú posee las mayores reservas probadas de gas natural en el mundo. La frecuencia de los ataques ucranianos ha llevado a Rusia anteriormente a tomar medidas preventivas que incluyen la reducción de las exportaciones de combustible y el fortalecimiento de los sistemas de defensa aérea para proteger sus instalaciones estratégicas.