La tecnología de cirugía remota está cada vez más cerca de convertirse en una realidad gracias a los enormes avances en las redes de sexta generación (6G) y la inteligencia artificial, lo que permitirá a los cirujanos controlar los instrumentos quirúrgicos a distancia, incluso si están a miles de kilómetros de los pacientes.
Esta tecnología se basa en robots médicos avanzados que transmitirán los movimientos más precisos en tiempo real, abriendo la puerta a realizar operaciones complejas sin necesidad de que el cirujano esté físicamente presente en el mismo lugar.
Las redes 6G proporcionarán velocidades de conexión ultrarrápidas y tiempos de respuesta medidos en nanosegundos, eliminando prácticamente la latencia, lo que hará posible las cirugías remotas por primera vez. Se espera que estas redes estén disponibles en teléfonos para el año 2026, superando a las redes 5G en velocidades hasta 10 veces más rápidas y reduciendo el tiempo de respuesta en un factor de 50, lo que revolucionará el mundo de las comunicaciones y las aplicaciones médicas.
En este contexto, Samsung está intensificando sus esfuerzos de investigación para desarrollar tecnologías 6G, centrándose en la integración de inteligencia artificial para mejorar las capacidades de comunicación, lo que será un elemento clave en la transición al nuevo nivel de redes.
Los expertos consideran que este salto tecnológico no solo afectará al sector médico, sino que allanará el camino para enormes avances en diversos campos, como las ciudades inteligentes, los vehículos autónomos y el Internet de las cosas, haciendo que el futuro sea más conectado y eficiente.