Observación de un tiburón raro en las profundidades del Polo Sur despierta el interés de los científicos

La observación se realizó durante una misión científica liderada por la oceanógrafa Jessica Kolbusz de la Universidad de Australia Occidental, donde se vio al tiburón a una profundidad de aproximadamente 490 metros bajo la superficie del agua, en un entorno cuya temperatura no supera los 1.27 grados Celsius.
Primer registro visual en el océano austral
Kolbusz confirmó, en declaraciones transmitidas por la Australian Broadcasting Corporation (ABC), que las imágenes grabadas son las primeras de su tipo de un tiburón durmiente o de cualquier especie de tiburón o raya en aguas del océano austral, señalando que la escena fue sorprendente para los investigadores.
Explicó que la gran similitud entre las especies de estos peces impidió la identificación precisa del tipo de tiburón a través de la grabación, aunque el equipo recogió muestras de agua de la zona para realizar análisis de ADN, con la esperanza de llegar a una identificación científica precisa.
Características de los tiburones durmientes
Los tiburones durmientes se caracterizan por su movimiento lento y su adaptación a entornos marinos extremos, ya que poseen piel moteada y aletas pequeñas que les ayudan a vivir en las frías profundidades, y son considerados organismos que rara vez se observan en tales áreas.
Observación previa en las profundidades del océano Pacífico
No era la primera vez que Kolbusz observaba este tipo de tiburones, ya que a principios de 2025 logró documentar una aparición similar en la Fosa de Tonga, al suroeste del océano Pacífico, a una profundidad de aproximadamente 1400 metros, donde las imágenes mostraron al tiburón mientras devoraba un cebo fijado a una cámara de investigación, lo que permitió a los científicos estudiar los detalles de su boca y su comportamiento alimenticio.
Importancia científica del descubrimiento
Esta observación representa una adición importante a la investigación relacionada con los organismos marinos que viven en las profundidades de los océanos fríos, ya que contribuye a ampliar la comprensión de los científicos sobre los mecanismos de adaptación de estas especies a entornos extremos, y proporciona a los investigadores nuevas indicaciones sobre la distribución de los tiburones en áreas que anteriormente no se consideraban dentro de su rango de distribución.