Posible escalada con Teherán.. ¿se convertirá la oración del viernes en Al-Aqsa en una prueba de seguridad para Israel?
February 27, 2026113 VistasTiempo de lectura: 3 minutos

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Estimaciones de seguridad israelíes han revelado escenarios potenciales que vinculan el momento de la oración del viernes en la mezquita Al-Aqsa con la posibilidad de un enfrentamiento repentino con Irán, en medio del aumento de la tensión regional.
Según un informe publicado por el sitio web Walla, círculos de seguridad en Israel están considerando la posibilidad de que cualquier escalada militar con Teherán coincida con la concentración de miles de fieles en los patios de Al-Aqsa, especialmente durante el segundo viernes del mes de Ramadán.
Según un informe publicado por el sitio web Walla, círculos de seguridad en Israel están considerando la posibilidad de que cualquier escalada militar con Teherán coincida con la concentración de miles de fieles en los patios de Al-Aqsa, especialmente durante el segundo viernes del mes de Ramadán.
Preparativos en el terreno y una alerta sin precedentes
El informe indicó que las agencias de seguridad israelíes planean reforzar su presencia en la ciudad de Jerusalén, en previsión de cualquier desarrollo de seguridad inesperado. Estas medidas se toman a pesar de lo que se describió como indicadores “positivos” provenientes de Washington y Teherán sobre el curso de las negociaciones de Ginebra.
En este contexto, el Ministro de Defensa israelí, Israel Katz, está llevando a cabo consultas y evaluaciones continuas con los líderes del ejército y las agencias de seguridad, en un seguimiento constante de los acontecimientos regionales.
La preocupación por los misiles y sus consecuencias en Jerusalén
Según las proyecciones de seguridad israelíes, la caída de misiles iraníes en Israel durante la oración del viernes podría impedir que alrededor de 10,000 fieles lleguen a la mezquita Al-Aqsa, ya sea por razones de seguridad directa o como resultado de un cambio en las instrucciones de la defensa civil.
Los analistas creen que un paso como este podría causar una amplia tensión dentro de Jerusalén y Cisjordania, especialmente dado el contexto religioso y político relacionado con la mezquita Al-Aqsa durante el mes de Ramadán.
Posibles restricciones y preocupaciones palestinas
Por su parte, funcionarios de seguridad palestinos informaron sobre un aumento en el nivel de preocupación en la calle, temiendo que los desarrollos regionales lleven a imponer restricciones más severas sobre el movimiento y las reuniones, incluyendo la limitación en el número de fieles.
El informe hebreo señaló temores de que cualquier ataque con misiles iraníes —ya sea directo o a través de agentes— conduzca a un cambio inmediato en las directrices del liderazgo de la defensa civil israelí, incluyendo la prohibición de grandes reuniones, siendo la oración del viernes una de ellas.
Entre los cálculos militares y la sensibilidad del contexto religioso
Si se toma la decisión de impedir que miles de palestinos ingresen a los patios de Al-Aqsa, la institución de seguridad israelí es consciente de que tal paso podría desencadenar una ola de disturbios y protestas, en un momento de gran precisión tanto regional como local.
Así, el escenario se encuentra en una intersección de gran sensibilidad: una posible escalada militar con Irán por un lado, y una temporada religiosa que ve una amplia concentración en uno de los lugares más sagrados y tensos de la región por el otro, lo que hace que cualquier decisión de seguridad sea calculada con precisión para evitar una explosión más amplia.