Un nuevo estudio resuelve el misterio de los vientos extremos en Venus

La extrañeza del fenómeno radica en que la atmósfera de Venus gira alrededor del planeta a una velocidad que es sesenta veces más rápida que su rotación sobre sí mismo, lo que se conoce como el fenómeno de "rotación superrápida" que ha desconcertado a los científicos durante décadas. Mientras que Venus necesita 243 días terrestres para completar una rotación sobre su eje, su atmósfera completa un ciclo en solo cuatro días.
Según el estudio publicado en la revista AGU Advances, el secreto no radica en los vientos en sí, sino en una marea diaria que se genera por el calor del sol y actúa como un enorme motor que empuja la atmósfera desde el lado diurno, extremadamente caliente, hacia el lado nocturno, más frío, creando poderosas corrientes conectadas que funcionan como un mecanismo de bombeo constante de energía.
El equipo de investigación, liderado por el Dr. Dixin Lai de la Universidad de Ciencia y Tecnología de China, se basó en datos recopilados por las sondas "Venus Express" de Europa y "Akatsuki" de Japón durante 16 años, junto con modelos de simulación digital de alta precisión.
Los resultados indican que los científicos anteriormente creían que patrones atmosféricos recurrentes que ocurren dos veces al día eran el principal motor de la rotación superrápida, sin embargo, el nuevo estudio confirma que la marea diaria es la mayor responsable de bombear energía hacia las capas superiores de las nubes, manteniendo así los vientos en un estado de aceleración constante.
Estos resultados abren una nueva ventana para entender el comportamiento de las atmósferas de los planetas de rotación lenta, tanto dentro de nuestro sistema solar como fuera de él, mientras que quedan otras preguntas pendientes sobre la dinámica del clima extremo de Venus, y si procesos similares podrían influir en el desarrollo de planetas similares a la Tierra en otros lugares del universo.