Una de las escuelas secundarias en el sur de Francia fue escenario de un grave incidente cuando un estudiante apuñaló a su profesora de 60 años, lo que resultó en heridas graves que requirieron su traslado urgente al hospital.
La policía logró arrestar al estudiante de inmediato, y se le acusó de intento de asesinato después de que se comprobó que la apuñaló al menos tres veces.
El Ministro de Educación francés, Édouard Geffray, expresó su solidaridad con la profesora y su familia, asegurando que el ministerio está monitoreando el incidente de cerca y que la protección de los trabajadores en el sector educativo es una prioridad que no se puede pasar por alto.
El incidente no es aislado, ya que Francia ha visto un aumento en la violencia dentro de las instituciones educativas en los últimos años. En 2024, un profesor asistente fue asesinado en un ataque perpetrado por uno de los estudiantes, y otro ataque en abril de ese mismo año resultó en la muerte de una niña y heridas a varios estudiantes.
Esta serie de incidentes ha suscitado un amplio debate en Francia sobre la seguridad en las escuelas y la necesidad de fortalecer las medidas preventivas y el apoyo psicológico para los estudiantes.