La Oficina de Control de Activos Extranjeros del Departamento del Tesoro de EE. UU. impuso sanciones a billeteras electrónicas que se cree están vinculadas a Irán.
Las medidas resultaron en la congelación de activos digitales por un valor de 344 millones de dólares en criptomonedas.
Este paso forma parte de una política estadounidense en aumento para perseguir fuentes de financiamiento no convencionales.
Washington confirma la continuación de la presión financiera sobre Irán
El Secretario del Tesoro de EE. UU., Scott Piesen, afirmó que su país continúa con sus esfuerzos para evitar que Teherán acceda a sus recursos financieros.
Señaló que Washington está trabajando para rastrear el dinero y cercar todas las vías de financiamiento relacionadas con Irán.
Esta política se enmarca dentro de lo que el Tesoro estadounidense ha denominado una campaña de “ira económica”.
Washington amplía las sanciones para incluir redes de transporte y petróleo
Además de las criptomonedas, Estados Unidos anunció sanciones contra aproximadamente 40 empresas de transporte y petroleras sospechosas de estar vinculadas a la “flota sombra” iraní.
Este término se utiliza para referirse a redes de transporte de petróleo que operan fuera de los canales oficiales.
Las sanciones incluyen medidas dirigidas a empresas intermediarias que facilitan operaciones de exportación indirecta.
Washington apunta a una refinería de petróleo en China
Dentro del mismo paquete, Estados Unidos impuso sanciones a la refinería Henli Petrochemical en la ciudad de Dalian, China.
Washington acusa a la refinería de participar en el comercio ilícito de petróleo iraní.
Esta refinería se encuentra entre las más grandes independientes en China, lo que amplía el alcance de la tensión económica entre las partes.
Washington intensifica su asedio financiero a Teherán
Estas medidas reflejan la expansión del enfrentamiento económico entre Estados Unidos e Irán, abarcando los sectores de energía, criptomonedas y transporte marítimo.
Los observadores consideran que el objetivo es reducir la capacidad de Teherán para eludir las sanciones tradicionales.