Netanyahu se retracta de prohibir el "Domingo de Ramos" en la Iglesia del Santo Sepulcro bajo presión internacional... y permite la celebración con restricciones de seguridad

La retractación llegó después de crecientes presiones políticas y diplomáticas, que llevaron al gobierno israelí a reevaluar la situación en un momento sensible previo a la Pascua.
Permitir las celebraciones religiosas bajo estrictas restricciones de seguridad
La policía israelí, en coordinación con el representante del patriarca latino, anunció la aprobación de la celebración anual y el paso del tradicional desfile desde el Monte de los Olivos, imponiendo restricciones en el número de participantes.
Confirmaron que la decisión se tomó tras una evaluación de seguridad exhaustiva, señalando que las restricciones tienen como objetivo garantizar la seguridad de los fieles, especialmente en los lugares donde no hay infraestructura protegida adecuadamente.
Críticas europeas: la decisión es una violación de la libertad religiosa
El paso inicial de prohibir la celebración provocó reacciones de ira en la escena internacional, donde la responsable de política exterior de la Unión Europea, Kaja Kallas, condenó la decisión y la consideró una violación de las libertades religiosas.
Además, varias partes internacionales expresaron su preocupación por las implicaciones de estas medidas en la situación religiosa en Jerusalén, una ciudad de especial sensibilidad para los seguidores de las religiones abrahámicas.
Tensión diplomática: Washington y Roma piden aclaraciones
Las reacciones se extendieron a la escena internacional, donde Estados Unidos solicitó aclaraciones oficiales al gobierno israelí sobre el incidente.
Por su parte, la primera ministra italiana Giorgia Meloni describió la decisión como una "ofensa para los creyentes", mientras que Italia convocó al embajador israelí en Roma, en un paso que refleja la magnitud de la tensión diplomática resultante de la crisis.
Un precedente histórico que provoca la ira de las iglesias cristianas
La policía israelí había impedido anteriormente al patriarca latino de Jerusalén, el cardenal Pierbattista Pizzaballa, ingresar a la iglesia para celebrar la misa, en un precedente que la patriarquía latina describió como "peligroso y sin precedentes en siglos".
Las iglesias afirmaron que estas medidas afectan los sentimientos de millones de cristianos en todo el mundo y golpean tradiciones religiosas arraigadas en la ciudad santa.
Medidas excepcionales durante la semana de Pascua
Tras la crisis, la oficina de Netanyahu anunció que las agencias de seguridad están trabajando en un plan especial que permita a los líderes de las iglesias llevar a cabo los ritos religiosos durante la semana de Pascua, pero bajo arreglos excepcionales y estrictas restricciones de seguridad.
Estos desarrollos siguen siendo un indicador de la sensibilidad de la situación en Jerusalén, donde las consideraciones religiosas se entrelazan con las evaluaciones de seguridad y políticas de manera compleja.